jueves, 15 de abril de 2021

Herbert, una historia de amor

 


"En una fiesta organizada en una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un emotivo discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon.

Después de felicitar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, este padre hizo el siguiente razonamiento: -"Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección".

-Pero mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen.

-No puede entender las cosas como otros niños. ¿Dónde está el orden natural de las cosas en mi hijo?

La audiencia quedó impactada por la pregunta.

El padre del niño continuó diciendo: 'Yo creo que cuando un niño como Herbert, física y mentalmente discapacitado, viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño'.

Entonces contó que un día caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. Herbert le preguntó a su padre:

-'¿Papá, tu crees que me dejen jugar?'

Su padre sabía que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales.

El padre de Herbert se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó (sin esperar mucho) si Herbert podría jugar.

El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo: Estamos perdiendo por seis carreras y el juego esta en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada'.

Herbert se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camiseta del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción.

Mientras Herbert se sentaba entre el grupo de los que esperaban su posibilidad de jugar, su padre lo contemplaba. Los otros chicos notaron algo muy evidente: la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado.

Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logró anotar algunas carreras pero aún estaban detrás en el marcador por tres.

Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugó en el jardín derecho.

Aunque ninguna pelota llegó a Herbert, estaba obviamente extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías.

Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anotó de nuevo. Ahora con dos 'outs' y las bases llenas la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear.

Con esta oportunidad, ¿dejarían a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate.

Todos sabían que un solo 'hit' era imposible por que Herbert no sabía ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola.

Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el 'pitcher', reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a perder para brindarle a Herbert un gran momento en su vida, se movió unos pasos al frente y tiró la bola muy suavemente para que Herbert pudiera al menos hacer contacto con ella.

El primer tiro llegó y Herbert abanicó torpemente y falló.

El 'pitcher' de nuevo se adelantó unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador.

Esta vez Herbert abanicó y golpeó la bola tan suavemente que ésta cayó justo enfrente del 'pitcher'.

El juego podría haber terminado. El 'pitcher' podria haber recogido la bola y haberla tirado a primera base.

Herbert hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego. Pero, el 'pitcher' tiró la bola muy alto sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo.

Todos los espectadores en las graderías y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar 'Herbert corre a primera base, corre a primera' nunca en su vida Herbert había corrido esa distancia, pero logró llegar a primera base. Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado.

Todos gritaban, '¡Corre a segunda, corre a segunda!'. Herbert, recobrando el aliento, corrió con dificultad hacia la segunda base.

Para el momento en que Herbert llegó a segunda base el niño del jardín derecho tenia la bola. Era el niño más pequeño en el equipo y sabia que tenia la oportunidad de ser el héroe del día. Sólo tendría que tirar la bola a segunda base, pero había entendido las intenciones del 'pitcher' y la tiró demasiado alto, por encima de la cabeza del niño en tercera base.

Herbert corrió a tercera base mientras que los corredores delante de el hicieron un circulo alrededor del 'home'.

Cuando Herbert llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, todos, estaban de pie gritando '¡corre a 'home'! corre'.

Herbert corrió al 'home', se paró en la base con sus brazos en alto, rebosando felicidad, giró la cabeza mirando a su padre... mientras (cosa extraña) los jugadores de ambos equipos lo vitoreaban y abrazaban como el héroe que bateó el 'grand slam' y ganó el juego para su equipo. 'Ese día', dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro, 'los niños de ambos equipos se confabularon dándole a este mundo una muestra de verdadero amor y humanismo'.

Herbert no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno, sin olvidar nunca haber sido el héroe y haber hecho a su padre muy feliz, haber llegado a casa y ver a su madre llorando de felicidad y ¡abrazando a su héroe del día!"

 

Al tratar de ubicar el origen del menesaje, lo encontré en Faceboock de T&AO con una pequeña nota adicional texto

Una pequeña nota para este mensaje:

 


 

"Todos nosotros mandamos cientos de bromas por correo electrónico sin pensarlo dos veces, pero cuando nos llega un mensaje sobre las lecciones maravillosas que nos da la vida, la gente duda.

Lo crudo, vulgar y a veces obsceno circula libremente por el ciberespacio, pero las discusiones públicas sobre decencia no son estimuladas y son comúnmente suprimidas.

Si estas pensando en reenviar este mensaje, tal vez estés pensando en las personas en tu libreta de contactos que no son las 'apropiadas' para este tipo de mensajes. 

Bueno, la persona que te envíó esto piensa que todos juntos podemos hacer la diferencia y por lo tanto todos son elegibles para recibirlo. 

Nosotros tenemos miles de oportunidades cada día para ayudar a que se realice 'el orden natural de las cosas', ésta es solo una de ellas. 

Un sabio dijo una vez que: 'Toda sociedad será juzgada por como trata a los menos afortunados..."

 

miércoles, 14 de abril de 2021

Día del maestro 2021


Un estimado amigo, Patricio Coba Unda, compañero de épocas colegiales me comparte unas palabras por el día del maestro

"Unos gorditos y otros flaquitos.
Unos bajitos y otros muy altos.
Sonreidos y brabucones.
Calladitos y gritones.
Puntuales y atrasados.
Elegantes e informales.
Negritos y blanquitos.
Pelones y calvos.
etc. etc. etc.

Pero sobre todo muy buenos amigos y excelentes profesores !!!

Muchas gracias por todos los conocimientos entregados sin guardarse nada para sus estudiantes.

Gracias a Ustedes somos profesionales y creo de gran valía.

Siempre se les recuerda con cariño, respeto y admiración.

Un fuerte abrazo a nuestros maestros y profesores, quienes con sus enseñanzas nos guiaron en el camino correcto de la vida, con ética, humildad, honradez y solidaridad.

Y desde luego éxitos a los actuales profesores, quienes forjan el futuro de las nuevas generaciones.

Disfruten éste su día y todos los días de la vida."

 



Mi aporte

¿de qué maestro se acuerda Ud?

Suelo compartir alguna anécdota del aula, unas son por pedido de mis ex-alumnos

Estudiante recomendado
Profe, una preguntita
Qué pequeño es el mundo
Si no cumples una promesa pequeña ...
Seguimiento a estudiantes ... llamada a sus Padres

 


 

El 9 de abril de 2019 recibí la invitación para trabajar en la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la UCE, en el año 2013 había renunciado a la EPMAPS para dedicarme tiempo completo a la Docencia, pensaba que mis días de Informático los debía guardar, la conscripción estaba realizada desde el año 1986.

 

Ha sido un tiempo para combinar la Docencía y DTIC.

Con el Equipo de DTIC hacemos nuestro mejor esfuerzo para servir a la Comunidad Universitaria, desarrollamos nuevos procesos en el Sistema Integrado de Información Universitaria, es la oportunidad de poder satisfacer las necesidades que se tiene como Maestro en el Sistema Informático y de poner en práctica lo realizado en trabajos anteriores.

Le comento a mis compañeros que: 

Trabajamos considerando que si un proceso administrativo no está claramente definido, al poner tecnología lo que se hace es automatizar un caos.

También existe una creencia que todo se resuelve con un click-click, será necesario evangelizar sobre lo que implica un proceso de desarrollo de software.

Los apuros de las personas, no deben ser nuestros apuros. Todo toma su tiempo y existen prioridades.




Yo digo que "me compre el circo y me crecieron los enanos", pasamos del uso de Aulas Virtuales en forma opcional, 500 en semestre 2019-2020 a 7.500 en semestre 2020-2020, con la misma infraestructura.

 

 

Como Docente a utiizar la oportunidad para trabajar con mis estudiantes en clase, mejor laboratorio no lo puedo conseguir. 

Se tiene un muy buen sistema SIIU, un Equipo Técnico que se necesita, Infraestructura adecuada que se debe actualizar (es un proceso permanente) y es importante que se comparte el trabajo que se desarrolla en DTIC, por lo que le invito a revisar una parte que está publicado en el blog, uce-dtic.blogspot.com

 







lunes, 5 de abril de 2021

Que no te pase lo que a Don Pancho:

Autor desconocido.

 


 

Resulta que Don Pancho se encontraba bien de salud, hasta que un día su mujer, a instancias de una amiga, le planteó:

-Pancho, ya vas a cumplir 68 años, es tiempo de que te hagas una revisión médica.

-¿Y para qué? si me siento muy bien-

-Por prevención, ahora cuando todavía te sientes joven-, contestó su esposa.

Así que Pancho fue a consultar al médico, quien, con buen criterio, le mandó hacer exámenes y análisis de todo.

A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar.

Entonces le recetó Atorvastatina en grageas para el colesterol, Losartán para la hipertensión, Metformina para prevenir la diabetes y Loratadina para la alergia.

Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeprazol y Diurético para evitar edemas.

Pancho, fue a la farmacia y se gastó en medicamentos una parte importante de su jubilación.

Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia, las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón, iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico...

Éste, luego de hacerle un pequeño fixture con las ingestas, lo notó un poco tenso y algo contracturado, por lo que le agregó Alprazolam y Sucedal para dormir.

Don Pancho, en lugar de estar mejor, cada día estaba peor.

Tenía todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento en que no tuviera que tomar alguna pastilla.

Con tan mala suerte que a los pocos días Pancho se resfrió y su mujer lo hizo acostar, pero esta vez, además del té de menta con canela, limón y miel, llamó al médico. 

Éste le dijo que no era nada, pero por prevención le recetó Tabsín cada 12 hrs y Sanigrip con Efedrina. Como empezó con taquicardia, el doctor le agregó Atenolol y un antibiótico, Amoxicilina de 1 gr. cada 12 horas por 10 días. Al cabo le salieron hongos y herpes y entonces le agregó Fluconazol con Zovirax.

Para colmo, Pancho se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se enteró de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones médicas.

Todo lo que leía eran cosas terribles. No sólo podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, úlceras, sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones mentales y una lista larga de más cosas espantosas.

Asustadísimo, Pancho llamó al médico, quien al verlo trató de tranquilizarlo asegurándole que no tenía que hacer caso de esa información que los laboratorios ponen nomás por poner.

-Tranquilo, Don Pancho, -no se alarme- le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta con Rivotril, un antidepresivo, más Sertralina de 100 mgs. Y como le habían empezado a doler las articulaciones le añadió Diclofenaco.

Por ese tiempo, cada vez que Pancho cobraba la jubilación, más de la mitad se le iba a la farmacia.

Tan mal se había puesto, que un día, haciéndole caso a los prospecto de los remedios, se murió.

Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.

Aún hoy, su esposa afirma que menos mal que lo mandó al médico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.

Este mensaje está dedicado a todas mis amistades, ya sean médicos o pacientes..

Ah, si Pancho simplemente hubiese seguido comiendo  conejo, pollo sin piel, lechugas,  🥗aceite de oliva, frutas, verduras de todos colores, 🍆🥒🍅sal en grano, nada de azúcar, una COPITA DE VINO TINTO 🍷y caminando 🏃 cuarenta y cinco minutos diarios, aún estaría vivito.

Si tú dices que estás enfermo ¡te enfermas! Si tú dices que estás bien ¡te sentirás de maravilla!

Muchas cosas que nos pasan en la vida son sicosomaticas para después hacerse somáticas.

Autor desconocido.

 

Circula esta historia para que a tus amigos jubilados no les pase lo que a don Pancho.