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Conocí a Fernanda en el programa Telesalud en pandemia, con sus compañeros participaron en Atención Psicológica, ahora trabaja en este programa (la foto del anuncio es de otra persona)
"Estamos en esa época del año en la que el aire empieza a vibrar con voces angelicales, o a resonar con algún que otro himno vigoroso, mientras los villancicos transmiten su indomable alegría festiva.
Pero estos cantores, se den cuenta o no, mientras llenan centros comerciales, estaciones de tren, residencias de ancianos y la calle de tu casa con canciones jubilosas, también están mejorando su salud.
Se ha descubierto que cantar, aporta una amplia gama de beneficios – que abarcan desde el cerebro hasta el corazón- para quienes lo practican, especialmente si lo hacen en grupo. Puede unir a las personas, preparar nuestro cuerpo para combatir enfermedades e incluso suprimir el dolor. Entonces, ¿valdría la pena alzar la voz para celebrar?
"Cantar es un acto cognitivo, físico, emocional y social", afirma Alex Street, investigador del Instituto de Investigación de Musicoterapia de Cambridge, quien estudia cómo la música puede ayudar a niños y adultos a recuperarse de lesiones cerebrales.
Los psicólogos llevan mucho tiempo maravillados de cómo las personas que cantan juntas pueden desarrollar un poderoso sentido de cohesión social, e incluso los vocalistas más reticentes se unen al cantar. Investigaciones han demostrado que personas completamente desconocidas pueden forjar vínculos inusualmente estrechos después de cantar juntas durante una hora.
Como era de esperar, cantar tiene claros beneficios físicos para los pulmones y el sistema respiratorio. Algunos investigadores han utilizado el canto para ayudar a personas con enfermedades pulmonares, por ejemplo.
Efectos mensurables
Pero cantar también produce otros efectos físicos mensurables. Se ha descubierto que mejora la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Incluso se ha visto que cantar en grupos o coros refuerza nuestra función inmunitaria de una forma que simplemente escuchar la misma música no puede.
Existen diferentes explicaciones para esto. Desde un punto de vista biológico, se cree que cantar activa el nervio vago, que está conectado directamente a las cuerdas vocales y los músculos de la parte posterior de la garganta. La exhalación prolongada y controlada que implica cantar también libera endorfinas asociadas con el placer, el bienestar y la supresión del dolor.
Cantar también activa una amplia red de neuronas en ambos hemisferios del cerebro, lo que provoca que se activen las regiones que gestionan el lenguaje, el movimiento y las emociones. Esto, combinado con el enfoque en la respiración que requiere el canto, lo convierte en un eficaz calmante del estrés.
"Las respuestas de bienestar se hacen evidentes en voces, expresiones faciales y posturas más vívidas", afirma Street.
Estos beneficios podrían tener raíces profundas. Algunos antropólogos creen que nuestros ancestros homínidos cantaban antes de poder hablar, utilizando vocalizaciones para imitar los sonidos de la naturaleza o expresar sentimientos.
Esto podría haber desempeñado un papel clave en el desarrollo de dinámicas sociales complejas, la expresión emocional y los rituales, y Street señala que no es casualidad que cantar forme parte de la vida de todos los seres humanos, tengan o no inclinación musical, señalando que nuestros cerebros y cuerpos están sintonizados desde el nacimiento para responder de forma positiva a las canciones.
"Se les cantan canciones de cuna a los niños y luego se cantan canciones en los funerales", explica. "Aprendemos las tablas de multiplicar cantando y el abecedario mediante la estructura rítmica y melódica".
Cantar en comunidad
Pero no todos los tipos de canto son igualmente beneficiosos. Cantar en grupo o coro, por ejemplo, promueve un mayor bienestar psicológico que cantar en solitario. Por esta razón, investigadores educativos han utilizado el canto como herramienta para promover la cooperación, el desarrollo del lenguaje y la regulación emocional en niños.
Los especialistas médicos también están recurriendo al canto para mejorar la calidad de vida de quienes sufren diferentes afecciones. Investigadores de todo el mundo han estudiado los efectos de unirse a coros comunitarios dedicados a sobrevivientes de cáncer y accidentes cerebrovasculares, personas con enfermedad de Parkinson y demencia, y sus cuidadores. Por ejemplo, cantar mejora la capacidad de articulación de los pacientes con Parkinson, algo con lo que se sabe que tienen dificultades a medida que la enfermedad progresa.
Cantar también representa una forma de mejorar la salud general, ya que se ha demostrado que es un ejercicio subestimado, comparable a una caminata rápida. "Cantar es una actividad física y puede tener beneficios similares al ejercicio", afirma Adam Lewis, profesor asociado de fisioterapia respiratoria en la Universidad de Southampton, en Reino Unido.
Un estudio incluso sugirió que cantar, junto con diversos ejercicios vocales que realizan cantantes profesionales para perfeccionar el tono y el ritmo, es un ejercicio para el corazón y los pulmones comparable a caminar a un ritmo moderado en una cinta de correr.
Pero los investigadores también se interesan en destacar los beneficios, a menudo poco reconocidos, de participar grupos de canto para la psique de las personas que viven con enfermedades crónicas a largo plazo. Street explica que cantar permite a estas personas centrarse en lo que pueden hacer, en lugar de en lo que no pueden.
"De repente, se genera una sensación de igualdad en la sala, donde los cuidadores ya no son cuidadores, y los profesionales de la salud también cantan la misma canción de la misma manera", dice Street. "Y realmente no hay mucho más que logre eso".
Enfermedades respiratorias
Entre quienes han demostrado beneficiarse más del canto se encuentran las personas con enfermedades respiratorias crónicas, algo que se ha convertido en un importante foco de investigación para Keir Philip, profesor clínico de medicina respiratoria en el Imperial College de Londres. Philip advierte que cantar no curará estas enfermedades, pero puede servir como un enfoque holístico eficaz que complementa los tratamientos convencionales.
"Para algunas personas, vivir con disnea puede provocar que cambien su forma de respirar, volviéndola irregular e ineficiente", dice Philip. "Algunos enfoques basados en el canto ayudan en esto en términos de los músculos utilizados, el ritmo y la profundidad [de la respiración], lo que puede ayudar a mejorar los síntomas".
Uno de sus estudios más destacados consistió en aplicar un programa de respiración desarrollado mediante el trabajo con cantantes profesionales de la Ópera Nacional Inglesa como parte de un ensayo controlado aleatorio en pacientes con covid-19 de larga duración. Durante seis semanas, los resultados mostraron que mejoró su calidad de vida y alivió algunos aspectos de sus dificultades respiratorias.
Al mismo tiempo, cantar no está exento de riesgos para las personas con afecciones subyacentes. El canto en grupo se vinculó a un evento de superpropagación en las primeras etapas de la pandemia de covid-19, ya que cantar puede emitir grandes cantidades de virus en el aire.
"Si tienes una infección respiratoria, es mejor faltar esa semana al ensayo del coro para evitar poner en riesgo a otras personas", comenta Philip.
Pero quizás el beneficio más notable del canto es que parece contribuir a la autoreparación cerebral. Esto quedó ilustrado por la historia de la excongresista estadounidense Gabrielle Giffords, quien sobrevivió a un disparo en la cabeza durante un intento de asesinato en 2011.
A lo largo de muchos años, Giffords reaprendió a caminar, hablar, leer y escribir, gracias a terapeutas que utilizaban canciones de su infancia para ayudarla a recuperar la fluidez verbal.
Los investigadores han utilizado enfoques similares para ayudar a los supervivientes de un ictus a recuperar el habla, ya que cantar puede proporcionar las horas y horas de repetición necesarias para promover una nueva conectividad entre los dos hemisferios cerebrales, que a menudo se dañan tras un ictus agudo. También se cree que cantar mejora la neuroplasticidad del cerebro, lo que le permite reconectarse y crear nuevas redes neurológicas.
Hay teorías de que cantar también podría ayudar a las personas con deterioro cognitivo debido a la intensa exigencia que impone al cerebro, que requiere atención sostenida y estimula la búsqueda de palabras y la memoria verbal.
"Existe una creciente base de evidencia que respalda los beneficios cognitivos del canto en adultos mayores", afirma Teppo Särkämö, profesor de neuropsicología en la Universidad de Helsinki, Finlandia. "Sin embargo, aún sabemos poco sobre el potencial del canto para ralentizar o prevenir el deterioro cognitivo, ya que esto requeriría estudios a gran escala con años de seguimiento".
Para Street, toda la investigación que demuestra los poderosos efectos del canto, ya sea a nivel social o neuroquímico, subraya por qué es una parte tan universal de la vida humana. Sin embargo, una de sus preocupaciones es que, a medida que las personas pasan cada vez más tiempo conectadas a la tecnología en lugar de entre sí a través de actividades como cantar, relativamente pocas personas experimentan sus beneficios.
"Estamos descubriendo mucho, especialmente en la rehabilitación de lesiones cerebrales", afirma. Apenas están empezando a surgir estudios que demuestran que cantar puede tener estos efectos, incluso en personas con lesiones importantes. Es lógico que podamos beneficiarnos tanto, ya que el canto siempre ha desempeñado un papel fundamental en la conexión entre las comunidades.
Quizás sea una razón más para disfrutar el cantar villancicos alrededor del árbol de Navidad este año."
Invitación a revisar publicaciones en este blog con Etiqueta Música
En primera persona
Eventualmente cuando nos reunimos con los amigos y se tiene la oportunidad de cantar en karaoke, mi primera y única presentación es con la canción En un pequeño motel de Galy Galeano, debut y despedida.
En algún momento los amigos del Café Charlón me pusieron de penitencia: cantar con movimiento y dictaminaron esta canción.
Superé la actividad con risas de todos.
Con el paso del tiempo, es la que el público lo solicita, estoy aprendiendo la letra.
Para la parte del coro solicito que me ayuden cantando todos:
"Haber, every body conmigo
Con sentimiento
Revivamos esos momentos"
El canto es literal, "a grito pelado"
En una oportunidad, en una reunión de personas grandes, serias y con cantante profesional, pregunté al artista si estaba en su repertorio En un pequeño motel de Galy Galeano.
Indicó que "Sí, no es muy solicitada por el auditorio"
Le explique que yo no cantaba, que no conocía la letra y si deseaba colaborar.
"Por supuesto, ¿se anima a cantar?", me indicó
Yo micrófono en mano
Al inicio, el auditorio me miraba con ojos muy abiertos, susurraban entre los vecinos
No me amilané y pedía que en el coro me ayuden todos
Se rompió el hielo y fue una velada muy divertida.
Más de uno volvió a ... suspirar
Al finalizar, me aplaudieron, por mi osadía.
Debo aprender la letra, para una próxima oportunidad.
"Si fuera posible construir un refugio donde sobrevivir ese debería ser nuestro cerebro. Construir relaciones saludables y mantenerlas, disfrutar del día a día, afrontar los retos como oportunidades y los fracasos como aprendizajes, hablarse a uno mismo con amabilidad y salir fortalecido ante las dificultades con el apoyo social son algunas de las recomendaciones que plantea el neuropsicólogo Álvaro Bilbao en este vídeo. Doctor en Psicología de la Salud y neuropsicólogo formado en el Hospital Johns Hopkins (Baltimore) y el Royal Hospital for Neurodisability (Londres), Álvaro Bilbao es colaborador de la Organización Mundial de la Salud, la Unión Europea y el Children Center de Nueva York. Reconocido experto clínico y divulgador que imparte conferencias y clases en todo el mundo sobre temas que explican la relación entre el cerebro y la educación, Bilbao también es autor de los libros 'El cerebro del niño explicado a los padres', 'Cuida tu cerebro y mejora tu vida', 'Me falla la memoria' y 'Prepárate para la vida', entre otros. Firme defensor de una crianza en positivo, basada en la comprensión y el afecto, aborda la adolescencia desde esta misma mirada. “Por mi experiencia —apunta— los adolescentes tienen mucho interés en aprender cómo funciona su cerebro, en descubrir cuales son las claves que les pueden ayudar a llegar más lejos, con menos estrés y menos sufrimiento”. En su libro 'Prepárate para la vida', el autor se dirige directamente a ellos, ofreciéndoles herramientas y consejos que les ayudarán a prepararse para los retos del futuro y afrontar este apasionante momento. La importancia del autoconocimiento, establecer relaciones sanas, adquirir unos hábitos de vida saludables o entender que la verdadera felicidad se construye día a día son algunas de las claves que ayudarán a vivir la adolescencia como una gran oportunidad."
"Después de siete años dando voz a más de 450 protagonistas, Aprendemos juntos inició en Madrid una gira que llevará sus grabaciones en directo a Barcelona, Bogotá, Buenos Aires, Lima y Montevideo.
Walter Riso es uno de los psicólogos hispanohablantes más influyentes a nivel internacional. Referente en las relaciones interpersonales y la gestión emocional, en sus intervenciones combina consejos prácticos y ejemplos con un estilo fresco y lleno de humor. Entre otras claves, Riso comparte sus cinco principios para ayudarnos a vivir mejor, para aprender a separar aquello que vale la pena de lo que no. Auqnue, como él mismo reconoce: “Es una lucha interior, a veces los pierdo y vuelvo a conquistarlos, pero son innegociables”.
Riso es doctor en Psicología, especialista en Terapia Cognitiva y Máster en Bioética, con más de 30 años de experiencia en el ámbito de la psicología clínica y la formación. Además es autor de obras superventas con títulos como ‘El coraje de ser quién eres’, ‘Más fuerte que la adversidad’, ‘Pensar bien, sentirse bien’, ‘Filosofía para la vida cotidiana’ y ‘Amar o depender’."
1. Saber diferenciar cuándo vale la pena y cuándo no luchar - escoger mis batallas
2. Audacia , experimentalismo - valiente punto medio entre ser temerario y ser cobarde
3. Éxito vs fracaso - lo importantes es el proceso
4. Flexibilidad - capacidad de asombro, capacidad de cambio, fluir
En temporada universitaria con mis compañeros consumíamos alcohol, en alguna casa y de preferencia el licor de nuestra ciudad. Al recuperarnos regresábamos a nuestro hogar, para recibir el escarmiento, si no habíamos informado y pedido permiso.
Creo que ahora los estudiantes universitarios lo consumen en sitios públicos.
En clase a mis estudiantes le pido que moderen el consumo de alcohol y donde lo hacen, por su salud y la imagen de su centro de estudios, que miren con quien se reúnen para que les garantice ayuda si lo precisan y que el licor no se va a acabar.
He visto las acciones que realizan las Autoridades para evitar el consumo, Campañas que realiza Bienestar Universitario para evitar el consumo, el apoyo de la Policía y Municipio y se continúa generando noticias en primera plana...
El 24 de enero de 2025, al regresar a casita, 17h00 observé una batida a una cantidad considerable de jóvenes y mas tarde algunas noticias. En algún video reconozco a mis estudiantes.
La creciente frecuencia de con sumo de alcohol entre los jóvenes
universitarios es uno de los principales problemas a resolver, porque si
bien ha aumentado el número de acciones preventivas tomadas por la
Organización Mundial de la Salud en los últimos años, el problema
persiste y se agrava. Tradicionalmente, el problema del abuso de alcohol
ha sido casi exclusivo de los hombres, pero en la actualidad se
encuentran investigaciones que equiparan los porcentajes de consumo en
las féminas. Es así como este y otros estudios de muestran que, en la
actualidad, el abuso del alcohol ha trascendido las barreras de género y
cada vez son más las mujeres que beben alcohol con regularidad
(Giménez-García et al., 2018).
En
la tabla 2, se refleja que la variable de género no influye en la
ingesta de bebidas alcohólicas. Resultados similares se han identificado
entre hombres (53 %) y mujeres (47 %), (Conde et al., 2017). De forma
similar al estudio realizado por Ponce (2018), se declaró que la ingesta
de bebidas alcohólicas en las mujeres resultó en una prevalencia de un
nivel normal establecido en un 81,1 %, mientras que los varones lo
hicieron en aquellos correspondientes a un con sumo de riesgo del 24,3
%, un consumo perjudicial del 4,5 % y un nivel de dependencia del 6,5 %.
De forma contraria, en un estudio realizado por Gómez et al. (2017) se
demostró que el mayor porcentaje de ingesta de alcohol corresponde a los
hombres en un 87,6 % más que las mujeres, las cuales responden a un
79,1 % de la población de estudio.
Por
lo mencionado en la tabla 2 se indica que no se observa como relevante a
la variable género en cuanto al consumo de alcohol. Similares resulta
dos se evidencian en un estudio realizado en la ciudad de Ambato,
Ecuador, en el cual mediante la prueba Chi-cuadrado no se encontraron
diferencias significativas (Troncozo, 2019). De igual forma, en el
estudio realizado en la Universidad Complutense de Madrid por Motos et
al. (2015) se evidenciaron resultados similares en una comparación con
estudiantes universitarios de Argentina, Perú, Chile y Ecuador, donde la
brecha del consumo de riesgo es menor entre los géneros (Orozco et al.,
2016).
Además,
en Austria, se identificó que el consumo de alcohol y el ocio son
costumbres y se han convertido en un espacio para los hombres, pero que
también los niños y niñas se ven involucra dos a través de personas
mayores que en ocasiones los llevan hasta lugares donde se consume
alcohol. Sin embargo, no se encontró diferencia significativa para el
género y la cantidad de consumo (Fernández et al., 2019).
Mientras
que en un estudio de Mora y Herrán (2019) se encontraron datos
significativos de universitarios colombianos donde se determinó que un
tercio de los hombres y una quinta parte de las mujeres están en riesgo
de abuso de alcohol, y el número de dependientes o abusadores del
alcohol de las mujeres es el doble que el de los hombres.
En
cuanto a la cantidad de ingesta de bebidas, se ha realizado la
comparación con el género. Se reflejan altos niveles sobre todo entre
los estudiantes de sexo masculino (tabla 3).
En
relación con estas variables (género y cantidad de consumo), se aplicó
el estadístico U de Mann Whitney que permitió establecer la existencia
de dependencia entre estas variables. Resultado que difiere a lo ex
puesto por Ponce (2018), en un estudio con población universitaria de
diferentes facultades y carreras donde la mayor cantidad de alcohol es
consumida por el género masculino. En relación con la cantidad de
consumo de bebidas estándar se determina el predominio del género
masculino, en resultados similares se identifica ron los estudios
realizados por Gómez et al. (2017), los cuales se refieren a la cantidad
de consumo de alcohol que representa el 39,7 % en los hombres que toman
en mayores cantidades (entre cinco a nueve copas y/o cervezas por
ocasión de consumo), respecto a las mujeres que representan el 20,1 % de
este mismo consumo.
Además,
se evalúo la frecuencia de consumo de alcohol con resultados de
predominancia de la opción “una vez al mes” (Tabla 4). Resultados
similares se encontraron en un estudio realizado por Gómez et al. (2017)
donde el 38,3 % de los estudiantes beben una vez al mes, el 22 % los
fines de semana y el 18,6 % de una a tres veces a la semana. De estos
últimos, los hombres ingieren bebidas alcohólicas con mayor frecuencia
que las mujeres un p < que 0,001. Difiere de los resultados obtenidos
en un estudio realizado en Ecuador donde, con base en una muestra de
estudiantes universitarios, el 14,6 % afirmó que nunca ingieren alcohol,
el 50,7 % lo
hacen una o menos veces al mes, el 31,5 % de dos a cuatro veces al mes,
y un 3,3 % de dos a tres veces en la semana (Acosta et al., 2019).
Finalmente
se consideró la carrera que cursaban para determinar la influencia en
el nivel de consumo de alcohol y se reportó el predominio de la carrera
de odontología seguido de psicología clínica (tabla 5). En la prueba de
asociación H de Kruskal-Wallis, resultó que se observa una clara
diferencia entre el consumo de acuerdo con el tipo de carrera que cursan
en sus estudios universitarios. Resultados diferentes a los encontrados
en un estudio realizado en la Universidad San Francisco de Quito en
Ecuador, donde la carrera de medicina presentó mayor probabilidad de
consumo responsable de alcohol (Carbonell, 2017).
En
este mismo orden de pensamiento, en una investigación realizada en
Lima, se compararon las medias de dos poblaciones de estudiantes
universitarios en dos de sus facultades: ingenie ría y medicina, y el
resultado arrojó que existe un mayor riesgo de consumo en la primera
(Huerta et al., 2017).
Iguales
resultados se identifica ron en un estudio de ocho facultades de
universidades peruanas donde se determinó que los estudiantes de
medicina constituyen el mayor grupo de riesgo en el consumo de alcohol
(Mejía et al., 2016)
Conclusiones
Esta
investigación se fundamentó en los aportes teóricos relacionados con el
consumo de alcohol como una problemática frecuente en estudiantes
universitarios, debido al acceso libre a la adquisición para mayores de
18 años. El diagnóstico presentado determinó el consumo de alcohol
frecuente por lo menos una vez al mes de una bebida estándar sin
diferenciar el género de los estudiantes, como se observa en algunas
culturas donde se encuentra en evolución la equidad de género en el
consumo de alcohol.
Los
resultados obtenidos en este estudio indican la necesidad de generar
acciones y políticas de prevención y promoción de salud que
sensibilicen a los estudiantes consumidores de alcohol, ya que aquello
constituye un problema que debe ser analizado desde diferentes esferas
como la salud pública y académica."
La investigación se realizó en una universidad privada de la Ciudad de México con el fin de saber si el consumo de alcohol en universitarios varía dependiendo del sexo y las carreras que estudian. Se identificaron distintos factores como la forma en que ingieren alcohol y sus consecuencias, motivos del consumo y cómo afecta sus relaciones interpersonales. Investigaciones previas arrojan que la población universitaria tiene alta vulnerabilidad para caer en el excesivo consumo del alcohol a pesar de saber sus consecuencias, así como también está relacionado con situaciones emocionales sin importar que sean positivas o negativas. En esta investigación se confirmó que los hombres consumen más alcohol que las mujeres, los universitarios carecen de la capacidad para medir consecuencias y buscan cualquier pretexto emocional para justificar dicha ingesta.
Objetivo
El objetivo de este trabajo es descubrir los factores de riesgo de consumo de alcohol en universitarios, así como las formas y consecuencias de ingerir bebidas alcohólicas, motivos y cómo afecta las relaciones interpersonales de esta población.
... Discusión
Este trabajo se realizó con el principal objetivo de descubrir si el nivel de consumo de alcohol varía en estudiantes universitarios de ambos sexos, de diferentes carreras de la Universidad Iberoamericana. A través de las encuestas se pudo detectar con qué frecuencia y por qué consumen alcohol.
Los objetivos de la investigación pretendían descubrir los factores de riesgo en el consumo de los universitarios, las razones y frecuencia de dicho consumo y si el sexo y las diferentes carreras en las que estudian influyen en estos factores.
Los participantes contestaron en general con una perspectiva positiva, además se tomaban el tiempo necesario para leer cada uno de los reactivos y contestarlos de forma adecuada, esto se refleja en la congruencia de los resultados y la confiabilidad y validez de la prueba.
El instrumento estaba formado por 33 reactivos en escala tipo Likert y seis preguntas sociodemográficas. Fue sometido a los análisis de discriminación de reactivos, análisis de confiabilidad y análisis de validez.
Respecto a los resultados, se buscó comparar la forma y consecuencia de ingerir bebidas alcohólicas, los motivos y relaciones interpersonales con las variables de edad, sexo, carrera, semestre, promedio y si trabajaban o no.
Se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre:
Forma de beber y sexo donde los resultados mostraron que el sexo masculino tiene una forma de beber más frecuente y más excesiva que el sexo femenino. Por otro lado, los hombres encuentran más motivos para tomar que las mujeres. En cuanto a las diferencias entre relaciones y sexo se observó que el sexo masculino tiene más consecuencias en sus relaciones interpersonales debido a su forma de beber a comparación del sexo femenino.
En cuanto a las personas que trabajan y las personas que no, se arrojaron los siguientes datos: Los que sí trabajan tienen una forma de beber más frecuente y más excesiva que los que no trabajan. Además, los estudiantes que trabajan encuentran más motivos para tomar que aquellos que no trabajan. En cuanto a las personas que trabajan tienen más consecuencias en sus relaciones interpersonales debido a su forma de beber a comparación de los que no trabajan.
La edad de los participantes demostró que aquellas personas de 24 años o más beben de forma excedida y tienen una falta de capacidad para medir consecuencias a comparación de los participantes de 19 años. Se afirmó que las personas de 24 años y más, encuentran más motivos para beber que las personas de 21 años. También, las personas de 24 años y más, tienen más problemas interpersonales que los de 19 años. Esto coincide con el trabajo de Armendáriz, Villar, Alonso, Alonso y Oliva (2012).
Se encontró que aquellos participantes que tienen 9 de promedio y más, suelen beber menos alcohol y miden más consecuencias que aquellos con un promedio de 7. Así mismo, los que tienen promedio de 7 encuentran más motivos para beber que los que tienen 9. Y tienen menos problemas interpersonales debido al alcohol los que tienen promedio de 9, a comparación de los que tienen 7 de promedio.
Por último, los participantes que se encuentran de 1er a 3er semestre suelen tomar menos y miden más consecuencias que aquellos que van en 4o semestre o más. A su vez, encuentran menos motivos para ingerir bebidas alcohólicas los que van de 1er a 3er semestre que aquellos participantes que se encuentran en séptimo semestre o más. Finalmente, tienen más problemas interpersonales debido a consumir alcohol aquellos que van en 7mo semestre o más, que los participantes que van de 1er a 3er semestre.
Como conclusión, las personas que son mayores y por ende la mayoría tiene trabajo, son aquellos los cuales ingieren bebidas alcohólicas de forma excesiva y frecuentemente. Esto confirma también, que encuentran más motivos para ingerir bebidas alcohólicas, así sea por algo emocional, a causa de problemas interpersonales, entre otras cosas. Lo anteriormente explicado es causado, como lo explica Acosta, Fernández y Pillon (2011), ya que los jóvenes que no trabajan no cuentan con mucho dinero, por lo que no tienen acceso a ésta sustancia tan fácilmente.
Por otro lado, los resultados arrojaron que las mujeres toman menos cantidad que los hombres, por ende, no encuentran tantos motivos para beber. Por lo que se afirma la investigación realizada por Alabarracín y Muñoz (2008), ya que confirmó que el género que presentó mayor consumo y con mayor frecuencia son los hombres ya que lo hacen de forma semanal en un 50% a diferencia de las mujeres que es mensual y de 47,6%.
Se observó que los participantes de éste estudio los cuales toman frecuentemente, de forma excesiva, sin medir riesgos, encontrando cualquier motivo, entre otras cosas, son aquellos que son universitarios mayores a 24 años que además trabajan, por lo que tienen la facilidad económica de consumir alcohol y conocen las consecuencias de éste consumo. Por ello, se propone que impongan más leyes para controlar el consumo de alcohol, como horarios más estrictos de la venta de alcohol tanto en tiendas como en bares y restaurantes, así como también, que haya más alcoholímetros. También se sugiere que los lugares que vendan alcohol controlen la venta a sus consumidores, de ésta manera, las personas no saldrían con un nivel de intoxicación elevada. De ésta manera, se evitarían riesgos tanto para las personas que beben como para las personas que no lo hacen. "
"El objetivo es conformar una Red de Telemedicina para desarrollar proyectos de automatización, de adquisición y comunicación de datos de pacientes con trauma y evaluación de hospitales en atención pre-hospitalaria. Además de la evaluación de prototipos para el registro de signos vitales y propuestas de guías, basadas en sistemas inteligentes en apoyo al trauma, y programas educativos (B-learning y MOOC) de manejo y prevención de accidentes de tránsito y trauma."
"La Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia – CEDIA, ante la situación mundial desencadenada por el COVID-19, las recomendaciones emitidas por parte de la Organización Mundial de la Salud y las disposiciones Gubernamentales implementadas; pone a disposición de los organismos pertinentes su contingente tecnológico para implementación de una plataforma de consulta médica virtual.
La Universidad Central del Ecuador firmó, el 15 de abril un convenio con CEDIA para la utilización de la Plataforma Telesalud.
La Universidad Central del Ecuador ofrece el servicio en las áreas de Medicina y Psicología, los estudiantes de Medicina tienen el rol de Recepción y DTIC ofrece el soporte técnico.
En reunión del COE de la UCE del 2020/05/04, se presentó el informe del proceso de capacitación desde el 2020/04/23 y atención del 2020/04/29 al 2020/05/02, el Sr. Rector dispuso que se realice la atención a estudiantes de la UCE."
Número de voluntarios participantes por UCE para atención a pacientes
2.- Voluntarios
2.1.- Participación de Médicos
2.2.- Participación de Psicólogos
3.- Pacientes atendidos
Los pacientes se contactan a la hora que pueden y en Recepción se asigna al profesional que esté de turno, la política es opción preferente a la persona que tenga menos pacientes atendidos en su turno o por preferencia del paciente en atención.
Si se trata de un seguimiento se deriva al profesional requerido.
Puede existir turno que el profesional no tenga paciente para atender, está a la espera.
Si existe una demanda de pacientes, se les invita a unirse fuera de turno, atiende y se retira de la consulta....
2.3.- Participación de Estudiantes de 9 Semestre de la Carrera de Medicina en Recepción.
Administré el contrato de Telesalud, registro de estudiantes, profesiones y pacientes, ofrecí el soporte para el funcionamiento de 6.00 a 22h00, todos los días, se estaba en modalidad Teletrabajo. En mi casa mi Familia me ayudó, se convirtieron en expertos.
Elaboré y presenté los informes mensuales.
El momento que los pacientes disminuyeron, por cuanto se podía ir a una consulta presencial, se finalizó el programa
Aprendí Medicina y Psicología e inicié publicaciones en mi blog de los dos temas, traté con voluntarios (Médicos, Psicólogos, Estudiantes) y pacientes.
La relación continúo en algunos casos al finalizar el programa, con algunas personas nos conocimiento físicamente a los meses o años, con otros serán su justo momento, ni antes ni después.
Manejo de Sistema Quipux a nivel de UCE, para que la UCE no se detenga en la parte administrativa, capacitando en el manejo en toda la UCE, luego incorporando firma digitalizada y electrónica.