sábado, 19 de agosto de 2023

Manual de urbanidad y buenas maneras - Manuel A. Carreño

 

 

"Hoy en día, cuando se pautan inéditas normas de urbanidad -urbs, urbe- o reglas para la convivencia en la ciudad, que cambian y se adecuan a la velocidad con que vivimos, el "Manual de Urbanidad y buenas maneras" de Manuel Antonio Carreño quizá sea para muchos un libro pasado de moda, una reliquia de la antigüedad.
 
Nuevos comportamientos, nuevos modales

Por otro lado, los tiempos modernos y la comunicación electrónica han ido forjando también sus patrones de interacción; y es así como en internet existe lo que se denomina netiqueta, una guía que esboza la manera de proceder en la red en donde, por ejemplo, escribir todo en mayúsculas se traduce como un "gritar" al interlocutor.

Hay además comportamientos no reglamentados pero que la lógica del trato social actual señalan, como el mantener apagado el celular durante una conferencia o un concierto.

Manuel Antonio Carreño (1812-1874), político y escritor, padre de Teresa Carreño y hermano de Simón Rodríguez, recogió en su manual las formas más elementales y las reglas sobre los buenos modales para relacionarse en sociedad. "
 
En internet puede descargar el libro en algunos sitios, comparto uno: Manual de urbanidad y buenas maneras - Manuel A. Carreño
 
Existen videos, que se aplican a diferente4s edades:
 
 
 


 
 

 
 
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domingo, 13 de agosto de 2023

Orden correcto para lavado de platos


¿Quién lava los platos hoy?
¿Recuerda esta frase.?
¿Le gusta lavar platos o ...?
 
Todos los que lavamos platos tenemos un orden de limpieza, por creencias distintas cada uno se acomoda diferente, pero... ¿se ha puesto a pensar si hay un orden correcto para hacerlo?

Lavar platos en orden le ayuda a evitar malos olores, malas lavadas y a dejar la cocina sucia, pues de esta forma todo es más sencillo. 
 

 
Para aprender a lavar platos en orden utilicé muchas técnicas distintas, enseñadas por mi madre, aprendidas en época de estudiante provinciano, luego de soltero empedernido y con la maestría luego de cinco años de matrimonio.

En mis primeras jornadas de lavado: Primero los cubiertos (tenedores, cucharas y cuchillos), después las ollas, seguidas de los platos hondos y extendidos y para finalizar estaban los vasos y tazas.

Ese orden lo cambié muchas veces hasta encontrar la mejor manera de hacerlo y, sobre todo, la que más me acomoda.

Lavar platos en orden requiere técnica y conocimiento del espacio, de pronto puede quedarse sin lugar para poner los vasos o las ollas, así que una planeación anticipada, no está demás.

Para lavar platos en orden correcto debe empezar por los vasos, tazas y copas, así no llenará de grasa estos trastes y tampoco escurrirá los restos de comida sobre ellos, evitará malos olores.

Después los platos hondos y extendidos

Luego los cubiertos (tenedores, cucharas y cuchillos)

Y para finalizar, dejamos las ollas, en éstas se concentra la mayor parte de la grasa. 

Usar el delantal. Asegurarse tener el lavavajilla y los guantes, si no se tiene cuidado se inundan o se rompo en un dedo.

Esta técnica la sugería a mis hijos, por cierto, dejar el fregadero limpio al igual que el mesón de la cocina, para no enfrenta a la ira de primera autoridad

Luego hice una reingeniería, se incorporó la máquina Lavavajilla con triturador de alimentos,
Esposita se oponía a la compra. Un día por el Día del Padre en contubernio con los hijos adquirí y se instaló en casita. 
 
Así que luego de comer ordenar en cada sitio la vajilla (menos ollas), eliminar las sobras de comida y un pequeño enjuague. El momento que esté llena agregar detergente y en turno para presionar inicio. 



De la organización de la vajilla luego del lavado, nadie nos salva

 



Funciona, así que anímese.

BBC Las profundas y duraderas consecuencias de que haya un “hijo favorito” en la familia



Las profundas y duraderas consecuencias de que haya un “hijo favorito” en la familia

Debra Dennett
Role,BBC Future
12 agosto 2023


"Mis hermanos y yo siempre sabíamos cuándo mi hermano menor iba a visitar a nuestros padres: mi mamá preparaba pequeños cócteles de langostinos como plato especial.

“El hijo pródigo”, protestábamos con algo de molestia, por que el resto de nosotros nunca recibiéramos ese tipo de trato privilegiado. La explicación oficial era que él no venía al almuerzo dominical tan frecuentemente como el resto de nosotros pero, aun así, no nos parecía realmente justo.

La verdad es que, a pesar del cóctel de langostinos, yo no creía que mis padres tuvieran favoritos. Fui criada en una familia de clase trabajadora de seis hermanos en el norte de Londres. Naturalmente, mis hermanos, hermanas y yo teníamos diferentes roles y obligaciones en la familia, pero las razones de eso parecían prácticas.

Como la menor, por ejemplo, yo siempre era la que iba a buscar las cosas que necesitaban mis padres, tal vez porque creían que yo tenía mucha energía. Mi hermana era la que solía ir de compras, porque podía conducir. Era una casa bulliciosa y a eso se le añadía nuestra perra dálmata, Sheba.

En general, todo me parecía bastante equilibrado. Pero el año pasado, durante una reunión familiar, uno de mis hermanos soltó la lengua y dijo que pensaba que yo era la favorita de mi padre.

Mi hermana se sorprendió un poco. Y me di cuenta de que tal vez no era cierto que mis padres no tenían hijos favoritos. Me pregunté cómo los miembros de mi familia y de otras familias experimentaban estas dinámicas, y cómo estas nos pueden moldear a largo plazo aunque no seamos completamente conscientes de ello.

Las investigaciones sugieren que el favoritismo de los padres es sorprendentemente común y que en lugar de ser simplemente una peculiaridad de la vida familiar, puede ser realmente dañino.

Sucede en aproximadamente el 65% de las familias y ha sido identificado y estudiado a través de muchas culturas diferentes. Está tan generalizado que puede impactar el bienestar de los niños a lo largo de sus vidas, desde la niñez hasta la edad adulta y más allá.

Se lo considera un factor tan importante en una amplia gama de problemas emocionales que los psicólogos le han dado un nombre: Trato diferencial parental o TDP.

Sin embargo, los mismo hermanos dentro de una misma familia pueden tener opiniones diferentes sobre si esto de alguna manera afecta a la familia.

Eso se debe a que la sensación de ser el menos preferido puede ser muy subjetiva, comenta Laurie Kramer, profesora de Psicología Aplicada de la Universidad Northeastern, en Estados Unidos. “Es una experiencia que la mayoría de las personas tienen, que un padre prefiere a otro de los hijos”, dice.

“Eso se puede dar al dedicar más tiempo, atención, elogios o afecto a un hijo. O al ejercer menos control, que le permite a ese hijo gozar de menos restricciones, estar sujeto a menos disciplina o hasta menos castigos”.

Pero no todos en una familia lo pueden ver de la misma manera. “Otro hermano lo puede ver de forma diferente y también el padre puede creer que se ha comportado de otra manera”, señala Kramer.

La experiencia de ser el segundón



Para la persona que siente que ha sido tratada como segundona, las consecuencias pueden ser profundas. Las investigaciones apuntan a que, desde una edad temprana, los menores son conscientes del trato diferencial, como cuando los padres manifiestan más efusividad hacia un hermano que hacia otro.

Esa percepción de favoritismo parental ha sido asociada con baja autoestima en los niños, así como con ansiedad, depresión y problemas de comportamiento durante la niñez, incluyendo conductas arriesgadas.

También podría tener un efecto secundario sobre el bienestar emocional, lo que produce otros problemas indirectos. Por ejemplo, investigadores en China han demostrado que el favoritismo parental puede predecir la adicción al teléfono móvil entre los adolescentes.

En un pequeño estudio en Canadá con ocho adolescentes sin hogar, siete de ellos mencionaron sentir que sus padres tenían a otro hermano como preferido, mientras que ellos siempre habían sido “el hijo problemático”, y eso había contribuido a la ruptura de los lazos familiares.

Aunque este último estudio es muy reducido para llegar a conclusiones amplias, resalta lo lejos que potencialmente puede llegar la experiencia de un menor con el favoritismo.

Consecuencias en la edad adulta

El impacto sobre la salud mental puede persistir en la adultez, por ejemplo, con el favoritismo maternal siendo asociado con altas tasas de depresión en hijos adultos.

Este sesgo también puede extenderse a edades más avanzadas, con los padres todavía jugando a los favoritos con sus hijos adultos.

Y mientras son los padres y no los hermanos los que cargan con esa responsabilidad, el favoritismo puede dañar los vínculos fraternales a lo largo de la vida e incrementar las tensiones y conflictos entre hermanos.

Esto es particularmente preocupante pues las buenas relaciones con nuestros hermanos son importantes para nuestra salud y bienestar a lo largo de nuestras vidas.


 

Dado lo dañino que es, ¿por qué los padres no pueden simplemente evitar tener favoritos?

La opinión de la profesora Kramer es que tal vez no lo hacen intencionalmente y posiblemente no son conscientes de que lo hacen. “El trato preferencial de los padres puede empezar con el hecho de que que uno de los hijos sea más fácil de criar, que estén más conectados a ese hijo, que encuentren similitudes entre ellos y su hijo”, dice.

Sus investigaciones con adolescentes y sus padres han mostrado que las familias no tienden a hablar de este tema, lo que hace más difícil resolver heridas o malentendidos.

“Si estas situaciones se abordaran de una forma sensible, sin que nadie se diera por aludido o sintiera que es su culpa, se podría tener una conversación más abierta entre todos los involucrados para comprender qué está pasando”, expresa Kramer.

Los padres podrían, por ejemplo, preguntar por qué un hijo o una hija siente que ellos prefieren al hermano o hermana. “Si un padre escuchara y luego ofreciera una razón de su comportamiento diferencial hacia un hijo, eso podría tener resultados maravillosos”. El menor podría darse cuenta de que hay una razón práctica y que no se trata de que amen más al otro o la otra.

En mi familia, nunca abordamos el tema del favoritismo. Pero después del comentario descuidado de mi hermano de que yo era la favorita, decidí investigar más.

Primero, le pregunté a mi hermano por qué había hecho el comentario. Respondió que nuestro padre lo había regañado una vez porque me asustó y me hizo llorar. No recuerdo ese momento, tal vez porque no fui objeto del regaño.

A medida que mis hermanos y yo hablamos más, recordamos que mi madre algunas veces le daba trato preferencial a mi hermano mayor, probablemente porque era el primogénito. Mientras que nuestro padre solía elogiar a nuestro hermano intermedio por ser astuto, una cualidad que él admiraba, y que ambos compartían. Y naturalmente, está ese cóctel de langostinos que mi madre cocinaba cuando mi hermano mediano venía de visita.

Son pequeñas diferencias, pero es fácil ver que se hubieran podido amplificar o incluso pudieron causar algún resentimiento. Es posible que el impacto se haya diluido por el hecho que somos seis, y los cinco de nosotros que nunca recibimos el “trato del cóctel de langostinos” podemos bromear al respecto. Y de todas maneras, pudimos disfrutar del cóctel de langostinos cada vez que mi hermano nos visitaba.
 
 


La gran pregunta: ¿a cuál de sus hijos prefiere?

Imagínate lo que hubiera sido en una familia con sólo dos niños adultos que a uno le sirvieran en el almuerzo un cóctel de langostinos, mientras que el otro recibiera una alternativa común y corriente: es probable que le pudiera parecer una crueldad al menor, como si estuviera siendo castigado o excluido.

Megan Gilligan, profesora asociada de Desarrollo Humano y Ciencias de la Familia de la Universidad de Misuri, trabajó con Jill Suitor, profesora de Sociología de la Universidad Purdue, y Karl Pillemer, profesor de Psicología de la Universidad Cornell, en el Estudio de Diferencias Intrafamiliares en EE.UU., una investigación longitudinal financiada por el Instituto Nacional de la Edad.

El proyecto ha seguido a diferentes familias durante dos décadas para entender mejor las relaciones entre las generaciones. Como parte del estudio, los investigadores hicieron una pregunta directa a las madres y padres sobre el favoritismo; para muchos, era la primera vez que les preguntaban sobre este tema.

La pregunta fue: “¿Con cuál de sus hijos siente un vínculo emocional más estrecho?” Después de una breve deliberación, un alto porcentaje de madres (75%) nombraron a uno de sus hijos. El resto no escogieron a ninguno o dijeron que se sentían igualmente cercanas a todos.

También se les preguntó con quiénes se sentían mas desilusionados y en conflicto. Las respuestas tenían consecuencias a lo largo de la vida, con el hijo que escogieron como el que los había “desilusionado” de niño, tratado de la misma manera después. 
 
 

El orden de nacimiento también jugó un papel en ciertos aspectos del favoritismo, pero tal vez no tanto como se presume frecuentemente. “En la adultez [las investigaciones no] encuentran que esto sea un predictor enorme del favoritismo”, dice Gilligan.

Específicamente, mi suposición de que el primogénito o la primogénita serían naturalmente escogidos como el “hijo dorado” o “la hija dorada” no está respaldada por las investigaciones científicas. En cuanto a la proximidad emocional, son los últimos en nacer los más escogidos, indica Gilligan.

Pero el mayor predictor de proximidad emocional se da cuando el padre o madre sienten que el hijo o hija son parecidos a ellos.

Gilligan también destacó el daño real del trato diferencial que se observó en el estudio longitudinal, como las malas relaciones fraternales, con el menos favorecido de los hermanos sintiéndose personalmente más inepto y teniendo una relación menos positiva con el padre o madre. 
 

Ser el “niño dorado” también puede implicar dolor. “Podrías pensar que ser el favorito tiene muchos beneficios. No obstante, también puede causar angustia emocional para los hijos adultos”, comenta.

“Hemos encontrado que el favoritismo está asociado a síntomas de depresión más elevados en niños favorecidos. Creemos que se debe a que ser la criatura favorita de la madre crea un conflicto en su relación como preferido con sus hermanos. Encontramos que esta tensión con los hermanos en la adultez tiene consecuencias en el bienestar psicológico”.

Esto también podría conducir a una carga desigual, más tarde en la vida. Cuando se da el caso de un padre que necesita recibir el cuidado de la familia, muchas veces acuden al hijo que ellos sentían que era el preferido, explica.

Y mientras el favoritismo nos puede seguir agobiando aún de adultos, nuestra experiencia puede cambiar sutilmente a medida que envejecemos.

Gillian coescribió un análisis de estudios sobre el impacto del favoritismo a través de toda una vida, desde hijos muy pequeños hasta hijos adultos en sus 60 años o mayores.

Encontró que hay diferencias en cómo se manifiesta en diferentes etapas. Para los hijos más jóvenes, el favoritismo puede basarse en cuánto tiempo pudo pasar el padre con ellos comparado con sus hermanos. Para hijos adultos, puede centrarse en un apoyo financiero desigual.

La respuesta no está en tratar a todos tus hijos exactamente de la misma manera, remarca Kramer. “Es imposible dar el mismo trato a los hijos en cada situación, y los hijos tampoco quieren eso”, dice. “Quieren ser apreciados por lo que son, su edad, interés, género o personalidad”. 
 
 


Tomar conciencia y acción

Aun así, tener una mayor conciencia puede ayudar a los padres a evitar causar situaciones injustas, señala. Esto es especialmente importante, ya que los hijos pueden aprender los patrones de favoritismo y, como adultos, aplicarlos a su propio estilo de crianza y relaciones: “Si no tomamos conciencia y acciones para romper esta transmisión, probablemente vamos a terminar haciendo lo mismo”.

La idea de que aprendemos ciertos sesgos de nuestros padres ciertamente tiene sentido. Mi madre siempre les servía porciones más grandes a mis hermanos, pues los veía como “chicos creciendo”. Mi pareja se ha dado cuenta de que cuando yo sirvo nuestra cena, hago lo mismo, dándole más a él que a mí misma.

Yo no me siento traumatizada por las pequeñas diferencias en la manera en que mis hermanos y yo fuimos tratados en nuestra infancia y, posiblemente, todavía hoy en día. Nos sentimos cercanos a nuestros padres y entre nosotros mismos. En retrospectiva, nuestra perra mascota, Sheba, posiblemente era la preferida de mi papá.

Pero el ser más consciente de algunas de estas diferencias en el trato y cómo han moldeado mi propio comportamiento, me ha hecho ver un par de cosas bajo una luz diferente. Para empezar, podría tratar de servirme porciones más grandes en el futuro, y ya no espero la visita de mi hermano para darme el lujo de un cóctel de langostinos.

Este artículo fue publicado originalmente en BBC Future, cuya versión en inglés puedes leer aquí. "
 
 
 
Recuerdo un dicho, de autor anónimo
"El primer hijo, es por ilusión
El segundo hijo, es por amor
El resto, es por costumbre"

viernes, 11 de agosto de 2023

Educar - Poema al Maestro, de Fermín Gaínza

En clases una estudiante GT llegó tarde y como hemos acordado, tenía que cantar para integrarse al grupo.

Me indicó que había preparado un poema y adelante
 
 
"Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca
hay que medir, pesar, equilibrar…
…y poner todo en marcha.
 
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino, un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
 
Pero es consolador soñar mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
 
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia pueblos distantes, hacia islas lejanas.
 
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada."
 

 


BBVA Aprendemos juntos V. Completa. El amor y la compasión: dos alas para volar. Thubten Wangchen, monje budista tibetano





V. Completa. El amor y la compasión: dos alas para volar. Thubten Wangchen, monje budista tibetano

"Thubten Wangchen es un monje budista tibetano cuya vida está dedicada a la búsqueda de la paz y la libertad, tanto para su propio pueblo tibetano como para el mundo en general. Desde muy joven se vio obligado a abandonar su hogar y buscar refugio en las calles de la India debido a la difícil situación en el Tíbet. Una experiencia que lejos de detenerle, abrió su corazón fortaleciendo una profunda conexión con el budismo y su mensaje de compasión y sabiduría. 
 
En este vídeo, relata como la educación y la disciplina han sido sus principales herramientas para encarnar los grandes principios de la filosofía budista: la compasión, la sabiduría, la pureza, la paz y la prosperidad: “Todos queremos prosperar y tener salud. Todos tenemos proyectos, grandes o pequeños. Si tienes una motivación pura, estás en paz, tienes sabiduría y compasión, al final el resultado es la prosperidad y el éxito. Todo saldrá bien, aunque haya pequeños problemas de por medio, aunque haya celos o envidia… No pienses en ello, olvídalo. Tú concéntrate en tus proyectos y lo demás llegará”. 
 
En la actualidad es director fundador de la Casa del Tíbet en Barcelona, un hito importante en su vida y un lugar de encuentro para la comunidad espiritual. Wangchen es un ejemplo inspirador que ha convertido sus desafíos personales en un llamado a la compasión y al amor. Su vida es un recordatorio poderoso de que, incluso en medio de la adversidad, se puede encontrar significado y propósito al trabajar por el bienestar de los demás con la esperanza de crear un mundo más justo. "



sábado, 5 de agosto de 2023

Día del Perro - 21 de julio

 


"El 21 de julio es en España el Día del Perro, una jornada establecida en 2004 para concienciar sobre el abandono de mascotas, ya que en verano es cuando más se producen.

Lo primero que hay que saber sobre el Día Mundial del Perro es que, irónicamente, no es mundial: aunque muchos países celebran el Día del Perro y, a menudo, fechas más específicas (como el Día de los Perros sin Hogar, el Día de los Perros Mestizos o días dedicados a razas en particular), raramente hay una fecha coincidente a nivel mundial.

El Día del Perro se celebra el 21 de julio en España, pero varios países de América (como Estados Unidos, México o Colombia), por ejemplo, lo celebran el 26 de agosto. En Argentina es el 2 de junio en honor a Chionino, un perro policía que murió defendiendo a su compañero en un tiroteo. Sin embargo, el motivo por el que la mayoría de países celebran el Día del Perro en verano es por una razón muy triste.
 
La época de más abandonos

Y es que es precisamente en verano cuando más abandonos de mascotas se producen, por parte de gente que no quiere llevárselos de vacaciones ni encontrar una alternativa para que alguien los cuide durante esos días. Hay que recordar que, según la actual Ley de Bienestar Animal, abandonar a un animal doméstico está tipificado como infracción muy grave, penada con una multa de entre 50.001 y 200.000 euros y de 31 a 90 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

El 21 de julio se estableció como Día del Perro precisamente para concienciar sobre el abandono de mascotas justo antes de que empiece el pico de las vacaciones, ya que fue ese día en 2004 cuando la Organización Mundial de la Salud publicó un informe según el cual el 70% de los perros del mundo no tienen un hogar y varias capitales mundiales tienen millones de animales callejeros (Lima, por ejemplo, tiene más de cuatro millones según un informe de 2019).

Por la misma razón, el 8 de agosto es el Día del Gato, aunque esta fecha sí cuenta con el consenso global que le da haber sido establecida directamente por el Foro Internacional para el Bienestar Animal en 2002. Esta fecha se eligió también por un segundo motivo, y es que según algunos estudios, agosto es el mes con mayor actividad reproductiva de los gatos en el hemisferio norte: a muchos gatos domésticos se les permite deambular por el exterior, apareándose con gatas sin hogar y haciendo crecer las colonias de gatos silvestres.

Concienciar y educar

El 21 de julio no es solo un día para agradecer la compañía que nos brindan los perros, sino que está dedicado sobre todo a concienciar y educar sobre la responsabilidad que conlleva tener una mascota y la obligación de cuidarlo y respetarlo como un miembro más de la familia.

Esta educación empieza incluso antes de llevar a una mascota a nuestro hogar, y es que hay que pensar antes cómo compaginar sus necesidades con lo que podemos ofrecerle. Por ejemplo, los perros activos y que necesiten mucho ejercicio precisan una familia y un espacio que pueda satisfacer estas necesidades, mientras que los perros más viejos o con problemas de salud necesitan un ambiente tranquilo. También hay que considerar que ciertas razas propias de climas muy fríos o muy cálidos pueden pasarlo mal en otras condiciones climáticas.

A la hora de adoptar un animal de un refugio, conviene darse un tiempo para conocerlo y ver si la relación puede funcionar. Muchos animales y especialmente perros, después de ser abandonados, desarrollan ansiedad por separación y soportan muy mal la ausencia de las personas incluso por pocas horas, por lo que deberían ir a parar a un hogar en el que al menos una persona pueda estar con ellos durante la mayoría del día. En el caso de los animales de raza, hay que asegurarse que el criador cumple con los requisitos legales y éticos.

El 21 de julio, o en su defecto la fecha correspondiente que el propio país celebre el Día del Perro, es una fecha para recordar más que nunca que hacerse cargo de una mascota es una responsabilidad para toda la vida y que implica tiempo, dedicación y dinero para su cuidado y salud. Respecto a este último punto, si se trata de un animal joven, puede ser una buena idea hacerle un seguro de salud que cubre, hasta cierto límite, algunos gastos veterinarios como las cirugías."
 
 
Como referencia
 
Los Perros son parte de la UCE, se los conoce como UCEPerros, son Perros Comunitarios existen en algunas Facultades y la Comunidad Universitaria los cuida.

Para las personas de Seguridad son compañeros de ronda.




2023/08/02 UCE Perros Carvajal

 
En la EPN se tiene una creencia: "Si el PoliPerro ladra a un Estudiante, este pierde una asignatura en el semestre"


En primera persona