sábado, 19 de noviembre de 2022

NYT Cuando todo es complicado, un toque de humor puede ayudar


NYT Cuando todo es complicado, un toque de humor puede ayudar

Por Carolyn Todd

"Vivir con ligereza puede parecer un disparate en la situación actual, pero cultivar la despreocupación mejora el bienestar.

Wendi Aarons se encontraba escribiendo en su biblioteca local cuando el sonido de una voz enojada hizo que todos levantaran la vista. Una usuaria, indignada por la política del lugar, juró que llevaría a su hijo a otra biblioteca y se marchó molesta tras increpar al personal. Toda la sala estaba “muy alterada”, recordó Aarons, humorista de Austin, Texas. “Era un silencio horrible e incómodo”.

No obstante, Aarons, experta en equilibrar el humor y la incomodidad, vio una oportunidad. Se levantó y dijo: “¿Alguien tiene el número de esa otra biblioteca? Porque me gustaría llamar y advertirles”.

Las risas estallaron; la incomodidad se esfumó. Las cosas volvieron a la normalidad. Este es el poder sutil de “tomarse las cosas a la ligera”.

“La ligereza es una mentalidad”, aseveró Naomi Bagdonas, profesora de la Escuela de Negocios de Posgrado de la Universidad de Stanford que asesora a los ejecutivos sobre cómo liderar con humor y humanidad. “Se trata de buscar razones para estar contento en lugar de decepcionado con el mundo que te rodea”.

Bagdonas se une a un coro de expertos que afirman que cultivar la despreocupación o ligereza es fundamental para el bienestar. Tratar de tomarte las cosas a la ligera puede parecer un reto dada la situación del mundo; una práctica más seria —como la atención plena, que en efecto tiene sus ventajas— puede parecer más adecuada para “estos tiempos sin precedentes”. Pero tomarnos las cosas con menos seriedad nos permite “viajar más ligeros”, afirmó Willibald Ruch, profesor e investigador de Psicología Positiva en la Universidad de Zúrich, y “salva al organismo y al alma de un camino demasiado accidentado”.

El humor y la ligereza tienen beneficios fisiológicos

Cuando estás estresado, tu sistema nervioso desencadena la respuesta de “lucha o huida”, lo cual provoca una cascada de efectos fisiológicos: tu cuerpo libera hormonas del estrés que aumentan el ritmo cardiaco y la presión arterial. La respiración se vuelve breve y superficial y los músculos se tensan. En ocasiones, esto es útil, como cuando estás en peligro inmediato, pero a menudo (como cuando vas retrasado y estás atorado en el tráfico) la respuesta al estrés añade una incomodidad innecesaria a una situación de por sí desagradable. Con el tiempo, el estrés crónico puede afectar a la salud de manera negativa.

“La despreocupación es nuestro vehículo principal para restablecer un estado de relajación”, comentó Emiliana Simon-Thomas, directora científica del Greater Good Science Center de la Universidad de California, en Berkeley. Esta ayuda a crear una defensa y a escapar del estrés mental y físico que sustenta gran parte de nuestro sufrimiento, dijo.

El humor y la despreocupación están relacionados, pero no son términos intercambiables. Existen más estudios sobre el humor y otros fenómenos como la risa, el juego, la diversión y la alegría, comentó Ruch, pero gran parte de las investigaciones relacionadas con este tema se engloban en el término “despreocupación”, explicó. El elemento central que subyace a estas experiencias superpuestas es una sensación de despreocupación, así como una actitud de no tomarse todo tan en serio.

Aunque declarar que “la risa es la mejor medicina” puede ser un poco exagerado, una buena carcajada tiene efectos potentes. Hay estudios que relacionan la risa con cambios positivos en la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la tensión muscular.

Y muchas otras pruebas sustentan la idea de que vivir con ligereza puede ayudar a las personas a sentirse mejor. Existen estudios de menor tamaño que relacionan la risa, el humor y el divertirse con el aumento del optimismo, la sensación de estar en control y la satisfacción con la vida, además de una reducción en la depresión, la ansiedad y el estrés. La investigación también indica que el humor nos ayuda a crear lazos más fuertes con los demás, con vínculos a una mayor satisfacción tanto en las relaciones románticas como en el entorno laboral.

¿Cómo cultivar la despreocupación?

La idea de “trabajar la despreocupación”, o la ligereza, puede parecer un poco forzada, pero, como ocurre con cualquier otro hábito, la práctica ayuda y hay evidencias de que la creación intencional de experiencias divertidas tiene los mismos beneficios que la diversión espontánea. Esto ocurre incluso con las personas depresivas que hay entre nosotros: “La capacidad de divertirse y vivir despreocupado es una de las maneras en que las personas pueden cambiar”, señaló Caleb Warren, codirector del laboratorio Humor Research Lab de la Universidad de Colorado y profesor de Mercadotecnia en la Universidad de Arizona.

Para ello, Ruch y sus colegas hicieron que los participantes siguieran un curso de formación sobre el humor de ocho semanas de duración en el que realizaron las siguientes tareas en nombre de la ciencia: vieron más programas de televisión de comedia, se rieron más fuerte o durante más tiempo de lo que lo harían por lo general, identificaron juegos de palabras en los medios de comunicación y en las conversaciones e hicieron chistes a costa de sí mismos. Los participantes en el curso de humor informaron que este aumentó su nivel de alegría y redujo la seriedad.

Entonces, ¿cómo probar esto en casa, sin la ayuda de un entrenamiento oficial en humor? A continuación, te presentamos cómo podrías comenzar.

Identifica cosas que son mínimamente divertidas

Buscar cosas “divertidas” puede convertir la ligereza en una tarea. En lugar de eso, intenta identificar “hechos reales y un poquito encantadores”, aconsejó Bagdonas. ¿Verdad que cuando tu hija está enojada y entra en la habitación, como que se parece a una dictadorcita ebria? Cuando pasas por un parque para perros, ¿te das cuenta de cómo toda la escena parece un bar de solteros caninos?

Sensibilizarte a estos momentos te prepara para notarlos y saborearlos, comentó Heather Walker, psicóloga organizacional quien se describe a sí misma como una “persona seria en recuperación” y dirige una consultoría en el lugar de trabajo llamada Lead with Levity, Lidera con despreocupación (en inglés, “lead” significa liderar pero también plomo, y “levity” es despreocupación y ligereza, por lo que un lector podría detectar juegos de palabras entre estas dos acepciones y habría que disculparlo por hacerlo).

Crea un diario de despreocupación

Date un tiempo para registrar tus experiencias divertidas. Quizá cuando saliste a correr por la mañana te rebasó un hombre vestido de Santa Claus o tal vez durante el trayecto al trabajo el conductor del tren hizo un anuncio totalmente ininteligible y tú hiciste contacto visual con otro viajero y ambos rieron. Estos momentos son buenos candidatos para añadir a tu diario.

Los estudios basados en el humor han descubierto que el simple hecho de anotar tres cosas divertidas de tu día (o contarlas a lo largo de la jornada y repasar el total por la noche) durante una semana puede reducir los síntomas de la depresión y mejorar el bienestar hasta por seis meses.

Lee tu diario con frecuencia para reproducir las sensaciones agradables e incluso para reírte. “Cuando lo relees, estás reviviendo esa experiencia y tu cuerpo se va a beneficiar”, explicó Walker.

Cuando algo salga “mal”, intenta tomártelo a la ligera

La teoría de la “falta benigna” del humor dice que los errores inofensivos tienen mucho potencial para ser graciosos si se miran de la manera correcta, explicó Warren. Así que, cada vez que cometas o seas testigo de una torpeza inocua (por ejemplo, que olvides silenciar tu micrófono durante una reunión de Zoom y hacer que todos escuchen una conversación entre tú y tu gato) es una oportunidad excelente para divertirte.

Los pequeños contratiempos son fáciles de replantear en el momento, pero guarda el material más desafiante para después. Hacerlo con fallas más graves es más fácil en retrospectiva porque el tiempo te da la distancia psicológica necesaria para reducir la percepción de una amenaza, dijo Warren. Por ejemplo, una pelea con tu pareja sobre quién debía vaciar el lavavajillas, puede parecer más divertida uno o dos días después del suceso inicial.

Pasa tiempo con personas que te hagan reír

Si la idea de llevar un diario de despreocupación o de reírte de tus propias desgracias hace que quieras llorar, deja que la despreocupación surja en compañía de tus seres queridos.

El humor y la despreocupación surgen con naturalidad cuando estamos con las personas que nos ponen alegres, aseveró Bagdonas. Es “una melodía fundamental de la conversación humana”.

Identifica tu propio sentido del humor

Si estás seguro de que no tienes vena cómica, es posible que no conozcas tu sentido del humor. Todo el mundo tiene uno, según Jennifer Aaker, científica del comportamiento y profesora de Mercadotecnia de General Atlantic en la Escuela de Negocios de Posgrado de la Universidad de Stanford. Identificar el tuyo te permitirá usarlo.

Ella y Bagdonas identificaron cuatro estilos de humor: los que son atrevidos e irreverentes, los que son más serios y con frecuencia se burlan de sí mismos, los que utilizan el sarcasmo (maestros de la indirecta inesperada) y los que son animadores expresivos y carismáticos.

Reconocer tu estilo te permite identificarlo y apreciarlo y te prepara para estar más consciente del humor de otras personas, lo cual hace que seas más generoso con tu risa, explicó Aaker.

Haz del humor un ingrediente básico en tu dieta mediática

Además de fomentar la mentalidad de la despreocupación, disfruta de los frutos de la buena comedia. Hay infinidad de generadores de contenido en TikTok, programas de televisión, escritores y pódcast por ahí. ¿Por qué no cambiar algunos de los espeluznantes dramas criminales por contenidos que te diviertan?

Aarons recomienda seguir a comediantes, escritores humorísticos y personalidades en las redes sociales, además de buscar en Netflix series que le hagan cosquillas a tus gustos particulares. “Sugiero encarecidamente que te des un tiempo para darle prioridad”, concluyó Aarons. “Incluso en los días sombríos, trato de encontrar algo que me haga reír o sonreír, aunque sea un tonto meme de gatos”.















jueves, 17 de noviembre de 2022

ICAI La integridad académica: pautas para su fomento desde el aula, 2022/11/17




By Laura Inés Ramírez Hernández on Nov 16, 2022 04:29 pm

"Como docentes universitarios el presenciar actos de deshonestidad académica es motivo de preocupación; y, nos conlleva a reflexionar sobre el nivel de logro de las competencias disciplinares y transversales que estamos fomentando en los estudiantes. Además, de afectar directamente sobre un aspecto que es nuestra responsabilidad: la orientación del acompañamiento brindado a los jóvenes durante esta etapa formativa.

La sociedad espera que un profesional, posea un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que le son útiles tanto para tomar las decisiones, como para resolver de una manera eficaz y ética, las problemáticas que le competen en su área de expertise (Gómez & Pinto, 2017). No obstante, estas características son difícilmente alcanzables por lo estudiantes, si su proceso de formación no se da en un ambiente en el que se viva la integridad académica, tanto al existir ejemplos que modelen la integridad; así como al identificar su importancia, en las interacciones cotidianas.

Incluso contando con las condiciones antes mencionadas, resulta necesario estimular aquellos elementos que impactan en el desarrollo del comportamiento ético de los estudiantes. En este sentido, a lo largo del tiempo, se han privilegiado acciones educativas que tienen como objetivo el progreso en el razonamiento moral, debido a que este nos permite distinguir entre lo correcto y lo incorrecto; entre lo que es justo o injusto.

Algo sobresaliente es que, a pesar de la innegable importancia que tiene el razonamiento moral, la evidencia empírica (Rest, 1979) muestra que en sí mismo, no impacta de manera significativa el comportamiento ético. Sin embargo, sí existen otros componentes que, al actuar en conjunto con el razonamiento moral, orientan hacia la acción moral. Entre estos elementos, destacan: la sensibilidad, la motivación y la identidad éticas (Rest, et al., 2000).

La sensibilidad ética, permite a los estudiantes reconocer tres aspectos generales de una situación de deshonestidad académica: el contenido del acto, las implicaciones para los involucrados en la situación; y las condiciones contextuales del problema. La motivación, hace referencia a la intencionalidad que tiene el estudiante para decidir y actuar de una manera ética, así como la habilidad para persistir y sobreponerse a los obstáculos que implica una toma de decisiones de esta naturaleza. Mientras que, la identidad ética, implica las creencias que va construyendo el estudiante sobre sí mismo y sobre los demás, a partir de la integración de sus experiencias previas a lo largo de la vida del individuo (Bebeau, 2002, et al., 2003; Narvaez 2005).

La inclusión de los componentes de la acción ética (sensibilidad, juicio, motivación e identidad) hace que sea más factible adecuar nuestras estrategias y técnicas didácticas. Así, independientemente desde el modelo de aprendizaje que estemos utilizando (colaborativo, situado, autónomo, activo; basado en problemas, basado en proyectos, basado en el servicio), podemos incluir actividades que fomenten los conocimientos, las habilidades y las actitudes requeridas para cada componente. A continuación, se citan algunos ejemplos:

Para trabajar la sensibilidad ética se pueden implementar actividades que busquen comprender las emociones que experimentan los estudiantes, ya que el identificarlas y expresarlas, les orienta a generar dos factores de protección muy importantes: la gestión emocional y la autorregulación. Otras de las sugerencias realizadas es la implementación de actividades como el juego de roles o el debate, acciones en las que se promueva la capacidad de tomar los puntos de vista de otras personas, debido a esto ampliará su perspectiva, descentraliza al estudiante y le permite desarrollar una perspectiva más justa. De igual manera, el trabajo a través de casos o basado en resolución de problemas, le permite a los estudiantes universitarios interpretar acciones éticas asociadas a su perfil profesional, lo cual no exclusivamente le lleva a determinar qué está pasando, sino que le prepara para poder generar respuestas creativas e íntegras.

Para trabajar el juicio ético se pueden implementar actividades que le permita al estudiante comprender los problemas éticos, desde tareas sencillas como: la recolección de información, la categorización de los eventos y el análisis de las condiciones contextuales y temporales. Para ello, suele ser particularmente importante el trabajo a partir de casos o dilemas que se relaciones a situaciones en los que los estudiantes se pueden ver reflejados, ya sea por las características propias de la etapa o el contexto que viven, así como por las posibles implicaciones existentes con su perfil profesional.

Un aspecto que resulta fundamental al trabajar el juicio, es que los alumnos realmente puedan comprender y predecir cuáles son las consecuencias de las acciones, esto les brindará una perspectiva más amplia cuando tengan que tomar decisiones y dar respuesta a las consecuencias. Esto, a su vez, le puede ayudar a manejar las emociones negativas asociadas a la presión de la toma de decisiones y al monitoreo del razonamiento y comportamiento tanto propio como de otros.

En relación a la motivación ética se pueden implementar actividades colaborativas en las que se cultive la conciencia y la responsabilidad, no solo cumpliendo con las obligaciones, sino actuando prudentemente al asignar recursos o al utilizar de manera adecuada la influencia o poder que se pueda tiene hacia otros seres vivos. De esta forma, es como el estudiante desarrolla habilidades que le incitarán a actuar de una manera firme y constante, orientado a la superación de los obstáculos, pero con una perspectiva de integridad. Este tipo de actividades pueden ser viables en proyectos y prácticas, en los que la misma interacción social va generando roles, jerarquías, y otras dinámicas relacionadas con el interés y el poder.

Finalmente, el trabajo relacionado con el fomento de una identidad ética, me parece el aspecto fundamental para impactar en nuestros estudiantes, debido a que implica la integración de todos los elementos anteriores y su adaptación dentro de la comunidad educativa. En este sentido, se considera pertinente el fomentar actividades que se vinculen con la resolución de conflictos, a través de los cuales el estudiante aprende a dar solución a estos problemas interpersonales y a negociar con otros. Y justo, a través de procesos mediacionales es el estudiante va integrando que el obrar con respeto es parte fundamental de su identidad, no solo profesional sino personal.

La formación ciudadana y profesional de nuestros estudiantes es un compromiso social que tenemos las universidades y sus colaboradores. Para lograrlo, la estrategia que se implemente deberá: a) fomentar la integridad académica atendiendo múltiples factores; b) implicar a toda la comunidad universitaria, para fomentar un ambiente en el que es valioso optar por la integridad académica; y c) dar oportunidad a los estudiantes para reflexionar y aprender de los comportamientos deshonestos.

Por ello, se requiere que el desarrollo moral de los estudiantes sea una práctica explícita dentro de los procesos de enseñanza – aprendizaje universitario. De esta manera, se puede apoyar desde las aulas, al fomento de una cultura de integridad académica, generando situaciones de aprendizaje en día a día, que desafíen permanentemente a los estudiantes, con base en su nivel de desarrollo, el perfil profesional y sus intereses etarios e individuales.

La integración de este tipo de prácticas sin duda, ayudará a reorientar el valor de la formación universitaria más allá de las calificaciones, los reconocimientos y los premios; orientándolos hacia un proceso de formación de profesionales y ciudadanos comprometidos con el desarrollo social sustentable de las diversas comunidades y grupos.

Referencias

Bebeau, M. (2002). The Defining Issues Test and the Four Component Model: contribution to professional education. Journal of Moral Education, 31 (3), 271-295.

Gómez, A. & Pinto, B. (2017). La integridad académica: el dilema de la formación médica. Revista Educación y Desarrollo Social, 11 (2), 162-188. DOI: org/10/18359/red

Narvaez, D. (2005). The Neo-Kohlbergian Tradition and Beyond: Schemas, Expertise and Character. En G. Carlo & C. Pope (Eds.), Nebraska Symposium on Motivation. Moral Motivation through the Lifespan (pp. 119-163). University of Nebraska Press.

Rest, J. (1979). Development in judging moral issues. University Minnesota Press.

Rest, J., Narvaez, D., Thoma, S. y Bebeau, M. (2000). A Neo-kohlbergian Approach to Morality Research. Journal of Moral Education, 29 (4), 381-393"

 

 

Comparto el sitio de ICAI integridad académica

 


 

Le invito a consultar en el blog sobre Integridad académica, a esta fecha son 26 publicaciones, es un trabajo permanente que debemos realizar para conocer y practicar.

 

El Libro Blanco del CISO

 



El Libro Blanco del CISO


 

martes, 15 de noviembre de 2022

BID Guía de Transformación Digital del Gobierno



"¿Quieres conocer cómo gestionar la transformación digital de tu gobierno de forma transversal, integral, interoperacional y con un enfoque centrado en la ciudadanía? Entonces, la Guía de Transformación Digital del Gobierno es exactamente lo que necesitas.Además de sus contenidos teóricos de punta, la Guía cuenta con ejemplos, historias y herramientas de autoevaluación que te ayudarán desarrollar todos los conocimientos necesarios para digitalizar la administración pública y lograr:
  • Gobernanza e institucionalidad, para generar mecanismos que guíen la transformación digital del gobierno
  • Marcos normativos, para brindar seguridad jurídica a las herramientas y sistemas
  • Infraestructura y herramientas tecnológicas, para sentar las bases tecnológicas de la transformación
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¿Qué esperas para transformar digitalmente tu gobierno? ¡Descarga la guía ahora!"


BID Guía de Transformación Digital del Gobierno

" ... Para algunas personas y empresas, la tecnología ya ha cambiado paradigmas en la región: cómo se comunica, cómo se compra, cómo se accede a un servicio público. Sin embargo, este avance ha sido parcial por distintos motivos; entre ellos:

› Sigue reinando el imperio del papel.
› Muchas personas y empresas aún no pueden o no quieren usar internet, mucho menos acceder a servicios a través de esta red informática mundial.
› Muchas instituciones siguen funcionando tal y como lo venían haciendo en el siglo pasado.
› Muchos gobiernos prestan servicios digitales en una serie de esfuerzos ad hoc, con calidad variada y uso limitado.


Para hacer frente a los desafíos de gran escala, es necesario adoptar un enfoque integral y estratégico que incluya a todos los sectores de la sociedad y a todos los niveles de gobierno, y que apunte a un cambio de paradigma transversal.

Ahora bien, no se trata de desconocer los grandes avances que se han hecho en materia digital en la región. Como prueba del interés por parte de los gobiernos, más del más del 70% de los países de ALC tiene una estrategia de gobierno digital. También, hay un 68% de la población mundial conectada internet, lo que supone una oportunidad que debe aprovecharse. Algunos países ya han digitalizado la mayoría de los trámites que presta el gobierno central, en algunos casos incluyendo el uso de la identidad digital y los pagos en línea, y ya consolidan toda su presencia en la web en una sola página...."

 


domingo, 13 de noviembre de 2022

Rocío Dúrcal por Luis Homero Hidrobo

 

 
 
"Otra vez nos encontramos por acá para compartir esto que nos gusta tanto: cantarle a la vida, soñar alrededor del amor, cerrar los ojos a los acordes de melodías que nos hablan de los recuerdos y la esperanza que siempre nos irá mejor.
 
Hoy la traemos por su belleza, vaya que es una mujer preciosa, y no se diga por su voz y calidad interpretativa: en los tonos perfectos, marcando el ritmo de cada canción y armoniosa como ella sola.
 
Les dejo a Rocío Dúrcal.
 
(Si le provoca puede invitar a su pareja a bailar muy pegaditos varios de estos temas. Yo estoy en esas)
Disfruten la música"
 
Luis Homero Hidrobo
 
https://youtu.be/3G5gmfAlZts Y nos dieron las diez
https://youtu.be/ApAhB3DRkFE La gata bajo la lluvia
https://youtu.be/5zjUC_brcZ4 Fue un placer conocerte
https://youtu.be/FTlFysCSIUQ Como han pasado los años
 
Dada la calidad de nuestra invitada, hemos decidido incluir como “bonus Tracks”, varios temas que fueron el producto de la formación de dúos con músicos de un talento similar.
 
https://youtu.be/z2VusSrnff0 Acompáñame, con Enrique Guzmán
https://youtu.be/MZ3roRtejio Si piensas…. Si quieres, con Roberto Carlos
https://youtu.be/QvhkKm7MehI El destino, con Juan Gabriel
https://youtu.be/VEw-fUB15Gs Que sabe nadie, con Rafael

 

 

Aucas, Ídolo inmortal - El de las tres M

 


 
"Cuando el Auquitas sea campeón 
se instalará por fin la justicia en la tierra.
Cuando el Auquitas sea campeón 
volverán de Europa los migrantes, 
y hasta las oscuras golondrinas, volverán.

Cuando el equipo del pueblo, el deadeveras, 
se bautice guan-tu-tri de campeón, 
no duden que se llenarán los estadios. 
Los hinchas vergonzosos por años 
se arrepentirán de tamaña ofensa 
al equipo de sus sueños y 
volverán llorosos a los brazos 
del verdadero ídolo del pueblo.

Cuando el Auquitas sea campeón, 
mañana, pasado o un mes, 
ya no serán 20.000 los hinchas ferverosos de hoy, 
sino toda una multitud que copará la Caldera del Sur. 
La santa palabra GOL 
será un retumbar de gritos
que fueron, que son, que serán. 
Y claro, la Virgen del Panecillo 
por fin mirará de frente a los suyos.

Esos seres eternos 
que nunca se rindieron 
aquellos que el tiempo llenó de canas y sinsabores, 
ya podrán morir tranquilos, 
pues por fin el Papá Aucas de sus amores 
jugará una copa libertadores, 
y elevará la copa nacional hasta besar las estrellas. 
Y la alegría será mayor, 
será sublime, 
pues sólo los perdedores por lustros, 
sólo ellos saben lo que es volver de los infiernos 
y sentirse orgullosos de haber tejido redes para los otros; 
porque sólo así se aprende a hacer caída y limpia de las victorias, 
a dos por shunsho en las derrotas, 
y a desmoronarse hasta los abismos 
por los goles de último minuto.

Esa tarde soñada, 
los vecinos sacarán sus parlantes a la ventana; 
en los mercados se comprará más 
con los oídos que con los ojos, 
pues el grito: Aucas, corazón 
retumbará en cada canasta 
y en cada bolsillo. 
Estudiantes, obreros, poetas, rokeros, burócratas, 
hinchas Armagedón, la barra “eterna” 
y un sinnúmero de etcéteras de a pie, 
colmarán las entrañas de la Caldera del Sur, 
pues el Auquitas será sinónimo de fiesta, 
y con cada gol, la multitud, el pueblo coreará: 
“Auquista, de la cuna hasta el cajón”.

Todo aquello se hará realidad, 
porque volverá el equipo de amarillo, de rojo, 
a henchir los corazones de los pobres, 
de los oprimidos, de los hoy almuerzo, mañana no sé.

Y de toda esa gente que 
con dos dólares o diez centavos en el bolsillo 
esperaron toda una vida 
para al fin gritar con toda el alma: 
¡!AUCAS CAMPEÓN, LUNES VACACIÓN!!


 

PD A Beto autor del video, le conozco.



"Un auquista lo puede soportar todo. Y por eso tengo que ofrecer disculpas: este artículo estará en primera persona, lo que es un agravio a las buenas prácticas del periodismo. Pero no se puede escribir de otra manera, no en este momento; hay que ser un auquista para entenderlo. Y muy probablemente ni los auquistas lo entendamos del todo.

Muchas veces me han preguntado por qué soy hincha del Aucas. Algunos, incluso, me han mirado con piedad, como aquel paramédico que me socorrió por una intoxicación de gas. Al ver la casa llena de objetos del Aucas, dijo: “me parece intento de suicidio”. Este chiste no es original; es uno común para todos los que alentamos a un equipo que tiene una larga historia de derrotas, de descensos y ascensos repetidos.

A todos les digo que soy hincha por mi padre, Oswaldo. Y tengo que escribir su nombre porque también tengo esa misión de ir al estadio esta noche con su foto y recordar aquellos días de mi infancia cuando iba al Atahualpa de su mano. Y con él, los Pablos, Raúles, Wilsons, Maritzas, Rosarios o Lauras, y todos los nombres posibles que nos legaron este particular sentimiento, aunque nunca vieran al Aucas campeón nacional y cuyos rostros estarán presentes en carteles y banderas.

Mi viejo, por cierto, decía que todo quiteño en camiseta y calzoncillo es hincha del Aucas. A este paso, podría decir que todo ecuatoriano. Vamos, no es que sean hinchas, pero -algo insólito en el mundo del fútbol- pocos odian a este club; es el más entrañable del país, que fue un grande en el amateurismo, que se ganó el mote de ‘Ídolo del pueblo’, de ‘Papá’… Y a un padre, se sabe, es casi imposible odiar. No hay persona en el país que no sentirá alegría si sale campeón por primera vez. Incluso muchos barcelonistas han dicho que, si bien quieren ganar, no les molestaría si Aucas triunfara.

Muchas veces me he preguntado qué habría sido del Aucas si hubiese tenido otra suerte. Quizá hubiera sido como Barcelona, Colo Colo o Boca Juniors, equipos de idolatría popular, al que se lo odia en igual medida y que cuenta con una buena lista de títulos.

Sin embargo, Aucas es un ídolo desdichado y eso es duro en un mundo de ‘winners’ y ‘losers’. Era obvio que muchos hijos de auquistas migraran hacia otros equipos. Es muy común que aquellos que me hacen esa pregunta de siempre digan también: “mi mamá es del Aucas, pero yo soy de…”. Y en ese momento solo quedan ganas de decir que eso es de mal hijo o tener el ánimo de querer ser un buen burgués.

Y esto no es broma. El fútbol es una invención moderna producto del capitalismo. La expansión industrial británica lo desplegó por el mundo. Y no hubo que esperar mucho para que las ciudades se partieran en dos: por un lado el equipo de los ricos, por el otro, el de los trabajadores. Entre ambos se genera una tensión y se forman los clásicos: Boca-River, Barcelona-Emelec, Aucas-LDU. Son representaciones simbólicas; no quiere decir que en todos esos equipos solo haya pobres o ricos.

Ser auquista es un modo de ser quiteño (la Liga, su contraparte). Es el sentimiento popular y su correspondiente estética. Se lo identifica con el sur de la ciudad, a donde la Virgen de El Panecillo no mira. Es bohemio: bebe gane, empate o pierda. La casa, el estadio, está inacabada, pero no importa: es nuestra; ahí estamos cómodos y orgullosos. Ha sufrido mucho, demasiado, y sus alegrías han sido modestas, pero siempre tan queridas y recordadas.

¿Qué pasará hoy? En fútbol todo es posible. Puede perder o ser campeón. Serán 90 minutos intensos y el auquista mostrará, como lo ha hecho siempre, que lo puede soportar todo."

 
Comentario

Mis amigos Hinchas del Aucas, sonrien. 
Les apoyo, mi corazon es blanco, 
también reciben el apoyo de simpatizantes de otros equipos.
 
 
 
 
 Para el baúl de los recuerdos


 

 

 

sábado, 12 de noviembre de 2022

BBC "Aunque pegue o mate, marido es": el testimonio de la expareja de un pandillero y traficante de drogas de Guayaquil




"Aunque pegue o mate, marido es": el testimonio de la expareja de un pandillero y traficante de drogas de Guayaquil


"Tras una larga historia de maltrato y sumergida en la pobreza, lo abandonó para evitar que su hijo estuviera expuesto a las actividades de su padre.
*Pidió mantener su verdadera identidad en el anonimato por seguridad.
"Cuando tenía 13 o 14 años, vacilé con un chico que era bien duro de los pandilleros. Cuando tienes un novio que es rey (líder de una banda), ganas el respeto de la gente. Todo el mundo me respetaba. Yo era adolescente y pensaba que andar con el más malo me haría popular".

—¿Tú eras novia de un rey? ¿Cuál rey? —interrumpe su hijo de 12 años— Era ladrón.

Marta y su familia celebran la ocurrencia a carcajadas en la sala de su casa en Durán, uno de los cantones más violentos de Guayaquil, al suroeste de Ecuador.
 
—Es que suben de rango. Primero ingresan a la pandilla…— retoma Marta.
—Son principiantes —corrige su hijo.
"Son principiantes, van subiendo, van subiendo y son rey. El rey le da charlas a los de recién ingreso.
 
Cuando andaba con él conocí a muchos pandilleros. Yo tenía amigos muy cercanos que no eran tan batracios (delincuentes). Me gustaba el rap, y algunas de esas personas a veces improvisaban. Yo me quedaba ahí escuchándolos. Nunca me gustó que hablaran de pistolas y de matanza. Me gusta el rap que habla de la vida, de lo que les pasó.
 
Incluso me dijeron para ser pandillera, pero esas cosas no me gustan porque en la pandilla hay reglas: hay que reunirse a las 8:00 de la noche, hay que hablar de ciertas cosas. Y yo no tenía tiempo porque estudiaba, mi papá no me dejaba salir.
 
Este chico decía que era mi novio porque me daba piquitos. Pero no es que me iba a la cama con él.
 
Era el rey de aquí de los Latin King, tenía 18 o 19 años. En sí yo nunca supe lo que era la pandilla, solamente escuchaba. Y de un momento a otro comenzaron a integrarse mujeres también.
 
Con el tiempo me fui enojando. Incluso una vez fui llorando a pedirles que devolvieran los zapatos que le robaron a mi amigo del colegio. Les dije: '¿Por qué ustedes les roban las cosas si son personas que estudian?'.
 
Me fui apartando porque tenían unas reglas estúpidas. Que no tuviera amigos por aquí, por allá. Se van a la mierda conmigo porque yo sí voy a tener amigos, yo soy muy amiguera. No me gusta que me digan lo que tengo que hacer.
 
Yo no consumía, y esa es una de las cosas por las que me admiro, por ser una persona pensante. En ese tiempo yo no escuchaba de la H (heroína). En el año 2009 en mi colegio no había H, solamente hablaban de la marihuana. En mi adolescencia no probé ningún tipo de cosas".
 
Mamá a los 16
 
"Ya me había separado de este chico cuando conocí al papá de mi hijo. Yo salía de la escuela y lo vi afuera en una bicicleta. Él es muy guapo y me enamoré de él. Parecía Daddy Yankee.
 
Una amiga me dice: 'Este chico te quiere pedir el número'. Ahí me puse rojita, y al día siguiente se lo di. De ahí conversamos, me llamaba al convencional. Incluso venía con el papá a la casa.
 
Me entregué a él, fue mi primer hombre. A los 16 años perdí mi virginidad. Él tenía 21 y pertenecía a otra pandilla, era ñeta (de la banda de Los Ñetas).
Yo tengo esa suerte de andar con pandilleros.
 
Todo el mundo se enteró de que yo estaba embarazada, hasta los pandilleros. Fui mamá a los 16 años. Abandoné el colegio y me centré. Ya no salía y él no podía quedarse aquí porque un poco de gente quería pegarle. Él era un ñeta y esto era territorio de los Latin King".
 
"¿Por qué, Dios?"
 
"En cuanto me hice esposa de este chico y me convertí en mamá, vi la realidad de la vida. Al irme aparte me di cuenta de que me metí a un mundo diferente.
La mamá de mi esposo era alcohólica, y luego se hizo cristiana. Ella no es mala persona, tiene cuatro hijos de diferentes maridos. Es muy humilde, con buen corazón, pero la ha marcado su pasado.
 
El papá de mi hijo era borracho. En donde yo crecí, por lo general, nadie hacía bulla, era diferente la forma en la que me criaron a mí a como lo criaron a él.
Eran como las 2:00 de la mañana y las rockolas a todo volumen. La gente chupando (bebiendo) en la sala, y yo con mi hijo chiquitito arriba, en un altillo tan bajo que tocaba el techo.
 
Estaba agobiada, lloraba y decía: ¿Por qué, Dios? Vivía en una casa de piso de tierra y con el niño, lejísimos de aquí. Puro lodo, el baño no era ni baño, era un hueco, no podía ni hacer mis necesidades. Todos los fines de semana terminaban en botellazos y yo ahí metida.
 
Él era un hombre irresponsable, la pasé mal. Pero dije: 'Esto es lo que me busqué y tengo que aceptarlo'".
 
 
 
Robar para comer

"Hubo un tiempo en el que no teníamos con qué comer y un día me dice: 'Tengo que ir a robar', y se fue con un hermano que era súper adicto.

Salían a las 5:00 de la mañana en moto y robaban a las personas que salían de mañanita, que hay mucha gente. Llegaban con hartas carteras, dinero, tarjetas, teléfonos, perfumes, y luego lo revendían para la comida. Eso lo hicieron durante casi una semana.

Yo le decía: '¿Y vamos a vivir así toda la vida o qué? Un día te van a agarrar'. Y él decía: 'Ya, ya'.

Hubo un tiempo en que no teníamos nada, pero él ya no salía más a robar. Y me decía: '¿Y ahora qué hacemos?'. Ese día fuimos a una tienda de esas que tiene rejas en la puerta. Pedimos un pollo, aceite, una libra de arroz, huevos, como cualquier cliente… La moto estaba prendida y arrancamos por la desesperación de no tener comida.

Pero cuando venía a casa de mis abuelos a comer, mi abuela me decía: 'Aunque pegue o mate, marido es'".

Bloques de coca

"Con el tiempo construimos una casita chiquita, de cemento. El hermano vivía con nosotros, pero estaba demasiado perdido porque era consumidor. A veces tenía los ojos abiertotes y me decía: 'Mira, mira, el hombre que está allí parado'. Y no había nadie. Estaba alucinando, subía las escaleras, bajaba las escaleras.

Y el papá de mi hijo no conseguía trabajo. Un día le dije que no aguantaba más porque no cambiaba. Incluso vendía droga, era microtraficante. Yo lo que pensaba era: 'Mi hijo crece y está viendo ese ejemplo del padre'.
 
 
 


Yo no sé qué hacía con la plata. Creo que no tenía porque consumía también. Una vez me dijo para probar eso. Tenía una mesa grande donde cocinaba eso. Pero yo, cero drogas.

Cuando iba al baño, alzaba la tapa del tanque (del lavabo) y encontraba fundas, bloques blancos, bloques de coca. Él vendía por cantidad, vendía bastante. Ya veía pistolas.

El man hacía las funditas, las pesaba".

Nuevo empleo, nueva mentalidad

"Conseguí trabajo en KFC y ya cuando trabajas, empiezas a juntarte con otra clase de gente y tu mentalidad cambia. Yo siempre pensé en grande.

Comencé a conocer a otro tipo de gente, personas que estudiaban en la universidad, y me gustó más ese ambiente que seguir en esa vida con él. Con ellos conversaba de cosas interesantes, con él no conversaba de nada.

Yo trabajaba a los 13 años con animaciones de fiestas infantiles, con un payaso, por hobby. Pero luego lo retomé y tenía mis contratos. Él veía que yo hacía las cosas bien y él no podía cambiar.

'¿Hasta cuándo?', le decía yo. 'Tu ves que me saco la madre trabajando y tú, nada'. Yo iba a mis animaciones, invertí en un parlante.

Yo era muy histérica. Le gritaba y él me daba una cachetada. En la cara nunca me hinchó, pero sí me daba en el cuerpo. Yo le decía: 'No te vayas, no te vayas a la calle'. Y él me decía: 'Ya, cállate, chucha 'e tu madre'. Maldecía, me insultaba mucho.

'Entiéndeme que estoy trabajando', me decía. 'Si yo salgo de noche es para traer plata a la casa'. Se iba en la noche y venía al siguiente día, supuestamente vendiendo su droga. Y me dejaba sola con mi hijo.

Él no consumía mucho, no andaba por la calle sucio como el hermano".

Plata sucia

"La gota que rebasó el vaso fue un día que yo estaba acostada y tocaron la puerta. Tocaban a la 1:00, a las 2:00, a las 3:00 de la mañana.

Era gente que le llevaba prendas y él le daba la droga. Yo no tenía paz. Una vez salí cabreada y les dije: '¡Me tienen harta, lárguense de mi casa! Si los vuelvo a ver aquí, les tiro agua'. Eran personas adictas.

En ese momento, mi hermano empezó a consumir. Y yo lloraba, le decía: '¿Tú no entiendes? Dáte cuenta que mi hermano hace la misma mierda. A tanta gente le estás haciendo daño'. Él se quedaba callado.
 


Me regalaba relojes y yo se los devolvía porque era plata sucia. Yo no iba a lucir algo que venía de una cosa que le habían quitado a otro.

Yo tenía mi plata, tengo casi 10 años trabajando en KFC. Él era muy tacaño. Si me llevaba a comer alguna vez, medía hasta el último centavo.

Cuando me iba a trabajar, metía mujeres en la casa porque me contaban los vecinos. Yo no quería que me tocara, me daba asco. Venía de la calle con un olor feo, olía a droga.

Cuando no quería tener relaciones, se ponía bravo. Una vez me obligó. Y yo me dejé, no puse fuerza. Pero el amor se me fue apagando".
 

"Hasta aquí te aguanto"

"Poco a poco fui abriendo los ojos.
 
Llegaba a casa después del trabajo a las 11:00. Una noche mi hijo no estaba. Le pregunté a mi suegra, que en ese tiempo ya era hermanita, y me dijo: 'Se lo llevó por allá'.

Caminé hasta una casa donde había un poco de mujeres de lo último, hombres fumando, y mi hijo adentro. Estaba con otro niño que no tenía ejemplo de madre y padre, era grosero, malcriado.

Agarré a mi hijo y le dije delante de todos sus amigos: 'Mira, si quieres perderte, piérdete tú. Pero a mi hijo no lo traigas a esta porquería. Eres un mal ejemplo, me das asco'.

Ahí entendí que no quería estar con un hombre que no me iba a dar un buen futuro.

Después de estar 8 años con él, lo dejé. Fue una pelea grande, me insultó horrible, pero le dije: 'Hasta aquí te aguanto'. Le dejé todo lo que teníamos, que lo había comprado yo.

Y en estos 4 años en que hemos estado separados, solo me buscó cuando supo que yo estaba con otra persona. Ahora estoy con alguien que es trabajador, quiere a mi hijo, no toma, no sale, es amoroso.

Al papá de mi hijo hace poco le dieron tres balazos y se fue a Chile. Él empezó como un pandillero, pero ahora es mafia, es droga.

Él tiene buena relación con mi hijo. Yo nunca le digo nada malo de él. Es su padre y ama a su hijo. Pero desde que nos alejamos de esa vida, me siento mejor.

Ahora estoy pagando la mensualidad para terminar el colegio porque quiero ir a la universidad. Voy a estudiar para ser profesora.

Y quiero que todo el mundo sepa lo que viví. Ya no lloro porque tengo amor propio y me superé".