NYT Cuando todo es complicado, un toque de humor puede ayudar Por Carolyn Todd
No obstante, Aarons, experta en equilibrar el humor y la incomodidad, vio una oportunidad. Se levantó y dijo: “¿Alguien tiene el número de esa otra biblioteca? Porque me gustaría llamar y advertirles”.
Las risas estallaron; la incomodidad se esfumó. Las cosas volvieron a la normalidad. Este es el poder sutil de “tomarse las cosas a la ligera”.
“La ligereza es una mentalidad”, aseveró Naomi Bagdonas, profesora de la Escuela de Negocios de Posgrado de la Universidad de Stanford que asesora a los ejecutivos sobre cómo liderar con humor y humanidad. “Se trata de buscar razones para estar contento en lugar de decepcionado con el mundo que te rodea”.
Bagdonas se une a un coro de expertos que afirman que cultivar la despreocupación o ligereza es fundamental para el bienestar. Tratar de tomarte las cosas a la ligera puede parecer un reto dada la situación del mundo; una práctica más seria —como la atención plena, que en efecto tiene sus ventajas— puede parecer más adecuada para “estos tiempos sin precedentes”. Pero tomarnos las cosas con menos seriedad nos permite “viajar más ligeros”, afirmó Willibald Ruch, profesor e investigador de Psicología Positiva en la Universidad de Zúrich, y “salva al organismo y al alma de un camino demasiado accidentado”.
El humor y la ligereza tienen beneficios fisiológicos
“La despreocupación es nuestro vehículo principal para restablecer un estado de relajación”, comentó Emiliana Simon-Thomas, directora científica del Greater Good Science Center de la Universidad de California, en Berkeley. Esta ayuda a crear una defensa y a escapar del estrés mental y físico que sustenta gran parte de nuestro sufrimiento, dijo.
El humor y la despreocupación están relacionados, pero no son términos intercambiables. Existen más estudios sobre el humor y otros fenómenos como la risa, el juego, la diversión y la alegría, comentó Ruch, pero gran parte de las investigaciones relacionadas con este tema se engloban en el término “despreocupación”, explicó. El elemento central que subyace a estas experiencias superpuestas es una sensación de despreocupación, así como una actitud de no tomarse todo tan en serio.
Aunque declarar que “la risa es la mejor medicina” puede ser un poco exagerado, una buena carcajada tiene efectos potentes. Hay estudios que relacionan la risa con cambios positivos en la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la tensión muscular.
Y muchas otras pruebas sustentan la idea de que vivir con ligereza puede ayudar a las personas a sentirse mejor. Existen estudios de menor tamaño que relacionan la risa, el humor y el divertirse con el aumento del optimismo, la sensación de estar en control y la satisfacción con la vida, además de una reducción en la depresión, la ansiedad y el estrés. La investigación también indica que el humor nos ayuda a crear lazos más fuertes con los demás, con vínculos a una mayor satisfacción tanto en las relaciones románticas como en el entorno laboral.
¿Cómo cultivar la despreocupación?
Para ello, Ruch y sus colegas hicieron que los participantes siguieran un curso de formación sobre el humor de ocho semanas de duración en el que realizaron las siguientes tareas en nombre de la ciencia: vieron más programas de televisión de comedia, se rieron más fuerte o durante más tiempo de lo que lo harían por lo general, identificaron juegos de palabras en los medios de comunicación y en las conversaciones e hicieron chistes a costa de sí mismos. Los participantes en el curso de humor informaron que este aumentó su nivel de alegría y redujo la seriedad.
Entonces, ¿cómo probar esto en casa, sin la ayuda de un entrenamiento oficial en humor? A continuación, te presentamos cómo podrías comenzar.
Identifica cosas que son mínimamente divertidas
Sensibilizarte a estos momentos te prepara para notarlos y saborearlos, comentó Heather Walker, psicóloga organizacional quien se describe a sí misma como una “persona seria en recuperación” y dirige una consultoría en el lugar de trabajo llamada Lead with Levity, Lidera con despreocupación (en inglés, “lead” significa liderar pero también plomo, y “levity” es despreocupación y ligereza, por lo que un lector podría detectar juegos de palabras entre estas dos acepciones y habría que disculparlo por hacerlo).
Crea un diario de despreocupación
Los estudios basados en el humor han descubierto que el simple hecho de anotar tres cosas divertidas de tu día (o contarlas a lo largo de la jornada y repasar el total por la noche) durante una semana puede reducir los síntomas de la depresión y mejorar el bienestar hasta por seis meses.
Lee tu diario con frecuencia para reproducir las sensaciones agradables e incluso para reírte. “Cuando lo relees, estás reviviendo esa experiencia y tu cuerpo se va a beneficiar”, explicó Walker.
Cuando algo salga “mal”, intenta tomártelo a la ligera
Los pequeños contratiempos son fáciles de replantear en el momento, pero guarda el material más desafiante para después. Hacerlo con fallas más graves es más fácil en retrospectiva porque el tiempo te da la distancia psicológica necesaria para reducir la percepción de una amenaza, dijo Warren. Por ejemplo, una pelea con tu pareja sobre quién debía vaciar el lavavajillas, puede parecer más divertida uno o dos días después del suceso inicial.
Pasa tiempo con personas que te hagan reír
El humor y la despreocupación surgen con naturalidad cuando estamos con las personas que nos ponen alegres, aseveró Bagdonas. Es “una melodía fundamental de la conversación humana”.
Identifica tu propio sentido del humor
Ella y Bagdonas identificaron cuatro estilos de humor: los que son atrevidos e irreverentes, los que son más serios y con frecuencia se burlan de sí mismos, los que utilizan el sarcasmo (maestros de la indirecta inesperada) y los que son animadores expresivos y carismáticos.
Reconocer tu estilo te permite identificarlo y apreciarlo y te prepara para estar más consciente del humor de otras personas, lo cual hace que seas más generoso con tu risa, explicó Aaker.
Haz del humor un ingrediente básico en tu dieta mediática
Aarons recomienda seguir a comediantes, escritores humorísticos y personalidades en las redes sociales, además de buscar en Netflix series que le hagan cosquillas a tus gustos particulares. “Sugiero encarecidamente que te des un tiempo para darle prioridad”, concluyó Aarons. “Incluso en los días sombríos, trato de encontrar algo que me haga reír o sonreír, aunque sea un tonto meme de gatos”.


