domingo, 23 de abril de 2023

¿El libro y la lectura...cosas del pasado?




¿El libro y la lectura...cosas del pasado? por Marcela Almeida Cisneros
 
"Inicié mi oficio como escritora cuando tenía cuatro años, cuando comencé a tener uso de razón y los recuerdos de mi madre leyendo un libro y las maravillosas revistas de aquellos tiempos se gravaron en mi memoria. Desde allí algo que se convirtió en lo más destacado de mi vida fue creciendo. Mi amor por los libros y la lectura. A los nueve años cree mis primeros versos, y ya me embarcaba en la particular contienda de cambiar las historias que leía y sin darme cuenta ya escribía mis propios cuentos en los que yo era la protagonista de espectaculares e insólitas aventuras. La vida así, se iba poco a poco llenando de diversos intereses, aptitudes y posibilidad, de esta forma fue llegué a adquirir tanto conocimiento que soy un poco médico, bastante bruja, una chef en la cocina, pinto, canto, he diseñado ropa, la he modelado, realice el diseño de los interiores de mi casa, siembro mis flores, sé bastante de botánica, ciencia, historia y me conozco el mundo de cabo a rabo habiendo viajado apenas un poco. mi mente está llena de colores, belleza y palabras tanto como mi corazón. Es por eso que Amo entrañablemente la lectura, amo leer, amo escribir porque a través de ello he encontrado el objetivo de transitar en este espléndido mundo.
 
Es por eso que ahora, cincuenta años después, me lamento de todo lo que está pasando consecuencias del progreso socioeconómico, el desarrollo de la tecnología, mal enfocado y muy mal utilizado por las actuales generaciones. Desarrollo tecnológico lejos de aportar a nuestro crecimiento interno y nuestro desarrollo social, está aniquilándonos.
 
Y no porque la tecnología así lo quiere, es porque nosotros así lo hemos decidido y las imágenes apocalípticas de algunas películas de ciencia ficción, que de ficción no tienen nada ahora, se comienzan a hacer realidad. Y nos hemos convertido en esclavos de las máquinas. Somos sus creadores y ellas por lo visto terminarán destruyéndonos, es como todo y en todos los tiempos, creamos a Dios y lo asesinamos en cada sabio o profeta que llegó al mundo con mensajes de amor, humildad, solidaridad, justicia y bondad y Belleza, porque ahora erigimos ídolos mediáticos que pervierten nuestros sentidos, y más que nunca y de las formas más diversas y sutiles nos destruimos unos a otros. Todos los valores que deberíamos conservar y practicar han sido trastocados, elegimos mandatarios que no aman otra cosa que no sea el dinero y que están dispuestos a hacer todo por atesorarlo. para que? No tengo idea para qué si al dejar este plano físico no nos llevamos nada. Esta semana se celebra el día del libro y la lectura, y a muy pocos les importa, y estoy aquí como un testimonio vivo de que los libros y la lectura es lo mejor que ha hecho el ser humano, porque nos han garantizado percibir por milenios como especie, desarrollarnos, escribir nuestro pasado y proyectarnos hacia el futuro. La pantalla no niego que es genial y ciertamente demasiado atractiva, pero impide que muchas destrezas logradas con el libro físico se desarrollen y nos hayamos convertido en una especie estúpida, limitada e incapaz de sobrevivir a sus propios inventos. Hace poco salió un artículo en la red, en la que un científico pronosticaba que el fin de la humanidad sería el primero de enero del 2030. Y todo se daría por el poder dado a la inteligencia artificial. Así es que por sí acaso, volvamos los ojos a un pasado de certezas y tornemos a ser seres de carne, sangre, huesos, sentimientos, imaginación y creatividad sin límites, volvamos a ser humanos. Que vivan por siempre y para siempre los libros!!!."
 


NYT ‘Espero no verte de nuevo’. Me estoy quedando ciego y me siento listo





Por Edward Hirsch

"Hirsch es poeta, crítico y presidente de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation.

Desde hace 20 años, poco a poco he ido perdiendo la vista. No puse mucha atención —solo creí que necesitaba mejores anteojos— hasta que una noche, en un cine abarrotado, salí para ir al baño. Cuando regresé, las personas y los asientos habían desaparecido. Lo único que podía ver era la pantalla. Me quedé al fondo del cine hasta que mi pareja, Laurie, vino a buscarme. Fue una experiencia desconcertante, pero continué con mi vida en mi estado usual de alegre negación.
 
Mi vista sufrió un precipitado deterioro durante la pandemia, pero no me di cuenta porque estaba ocupado: debía dirigir una fundación desde una pequeña recámara en casa de Laurie en Decatur, Georgia.
 
El sobresalto vino cuando regresé a la ciudad de Nueva York. Tenía problemas para ver las cosas en mi apartamento. Se me dificultaba lidiar con las escaleras. Para los colegas en mi oficina, dar la vuelta en cualquier esquina se volvió peligroso cuando yo andaba por ahí. En las calles, me convertí en un peligro cuando las multitudes comenzaban a concentrarse. Me tropecé con un hombre que estaba tirado en la banqueta. Choqué con una señal de alto. Me golpeó la rama de un árbol.

Este cambio desastroso ocurría en cámara lenta, así que tuve tiempo para observarlo. Dos sucesos propiciaron un cambio. En primer lugar, derribé a un niño pequeño que corrió frente a mí en un restaurante. Gritó como si lo estuvieran matando, luego se sacudió y siguió adelante. El otro suceso fue que choqué por accidente con una mujer, en una esquina oscura en la calle. Estaba con un grupo de amigas y todas comenzaron a gritarme obscenidades. Cuando les decía a las personas que no podía verlas, no me creían. Me respondían que no parecía estar ciego.
 
El diagnóstico de mi nuevo oculista fue que padecía un tipo de retinitis pigmentosa, una enfermedad hereditaria: mi madre la tuvo y mi hermana menor la tiene. En el fondo, sabía que también la tenía, pero había evitado la triste verdad porque no hay cura. La sufre un número desproporcionado de judíos askenazíes, por lo que parece ser un regalo más de Dios. Apenas logro ver a 6 metros lo que la mayoría puede ver a 60. Encima, mi visión periférica está arruinada. La oscuridad es totalmente oscura. Mi doctor mencionó que, como mi visión es de menos de 20/200, legalmente soy ciego, por lo que me recomendó que obtuviera una certificación.

Para empezar, llamé a Lighthouse Guild, una organización que ayuda a las personas afectadas por la pérdida de la visión. Tomar pasos aparentemente sencillos, como este, puede ser difícil. Es posible sentir vergüenza. Algunas barreras psicológicas impiden que procedas. He aprendido que lo primero que debes hacer es identificar y reconocer públicamente tu discapacidad. Después, debes reconocer, ante ti y ante otros, que necesitas ayuda. Por último, debes estar dispuesto a aceptar la ayuda que se te ofrezca. Debes decir que sí. Algunas personas nunca logran dar ese salto. En mi caso, fue un alivio, como si me quitaran un peso de encima.
 
Después de obtener mi diagnóstico de Lighthouse y la confirmación del estado, se me abrió un mundo nuevo. Tengo derecho a muchos servicios gratuitos que me ayudan a desenvolverme con cierta normalidad. Ahora tengo un defensor de los invidentes. En el lapso de un año, he recibido ayuda de un oculista especializado en visión baja, un oftalmólogo y un especialista informático. Alguien incluso vino a mi casa a enseñarme a hacer cosas, hasta cocinar. Su especialidad es el estofado peruano. Mi apartamento tiene nuevo equipo. Mi maestra de cocina me trajo una báscula que me dice mi peso, pero no he podido convencerla de mentir. Por mi cuenta, compré varias herramientas útiles. Tengo cinta que brilla en la oscuridad en los interruptores de la luz y una tira larga de luces que se activan con el movimiento en el pasillo. Llevo a todos lados una linterna pequeña de luz muy intensa. Tengo a la mano una lupa. Mi teléfono tiene una aplicación Seeing AI que lee documentos. También describe escenas y personas: “Hombre de 73 años de pie frente a una librería con expresión alegre…”.
 
 
La capacitación más valiosa fue la que me dio mi instructora de bastón, una especialista certificada en orientación y movilidad. Laurie me ordenó hace varios años un bastón blanco que se quedó en una silla, donde no podía verlo, pero mi nueva instructora me dijo que era obsoleto. “Ponte al día”, dijo. “Ya nadie da golpecitos a los lados”. Entonces, me tomó medidas para un bastón plegable blanco con bola giratoria en la punta y empezamos a recorrer Brooklyn y Manhattan, que son sus rumbos. Mi instructora me enseñó a deslizar el bastón de una cuneta a la otra. Detecta todas las grietas y hendiduras, así que solo te preocupas de cosas como bicicletas eléctricas en sentido contrario en calles de un sentido. Es como un instructor de bateo: excelente en los conceptos fundamentales. Usar un bastón es como golpear la pelota: debes soltar la muñeca y relajar la mano.

Mi último tutorial fue después del atardecer. Mi instructora me dio un par de lentes oscuros para que me fuera todavía más difícil ver. Mi visión continúa deteriorándose y ella me estaba preparando para un futuro más difuso. Caminamos desde Grand Central hasta Union Square. Era Navidad y había tienditas por todas partes. Utilicé mi bastón para golpear los costados de las tiendas, para moverme entre una multitud de compradores, para separar el mar de peatones. Era como estar dentro de un videojuego: había cosas que venían de todas direcciones. Mi hermana dice que quedarse ciego no tiene nada de divertido, pero el desafío me pareció estimulante. Al final, caminamos a través de la construcción de la calle 14 hasta el metro en la Séptima avenida. Navegamos las escaleras. De un tren salía un flujo interminable de pasajeros. Me dijo que nunca me apresurara, pero la así del brazo y me moví rápidamente para subir al último vagón. Ya que nos instalamos, me dijo: “Ese último movimiento va a bajar tu calificación”.
 
Ahora sé más acerca de mi discapacidad. Detengo a otras personas invidentes para hablar sobre nuestra técnica de bastón. No paro de mostrarles mi bastón a los videntes. Laurie cierra los ojos para que pueda compartirle mis lecciones. Sería una excelente persona casi invidente. Llevo una lámpara portátil a los restaurantes, pero los gerentes corren a apagarla, pues la luz arruina el ambiente. Les explico que no puedo ver a mis amigos ni la carta ni a ellos. Es un momento mágico cuando una mesera surge de entre las sombras. En los hoteles, les pido a los porteros que me den el brazo. Son caballeros galantes que me escoltan hasta el vestíbulo como a un príncipe maduro.
 
Alguna vez sentí que preferiría morir a quedarme ciego. Ahora siento lo contrario. La vida diaria tiene un encanto y un vigor renovados. Siempre aprendo algo nuevo. Las tareas más ordinarias, como ir al correo, se han vuelto de lo más interesantes. En cuanto a la vida diaria, siento que por fin la vivo, estoy más consciente y alerta, más presente de verdad. Decidí optar por la curiosidad y no por la desesperanza.
 
Cuando mi discapacidad era invisible, constantemente molestaba a los extraños, pues creían que era grosero o vacilante o las dos cosas. La gente es impaciente cuando no sabe por qué detienes la fila. Ahora que tengo un bastón blanco que anuncia mi discapacidad, he descubierto que tengo a mi alcance un pozo visible de amabilidad. Es bueno darles a las personas la oportunidad de ofrecer ayuda. El otro día, alguien corrió para alcanzarme y ofrecerse a atar mis zapatos. Le dije que no. Los he atado mal desde el jardín de niños. Mientras esperaba en un semáforo, alguien me dijo: “Discúlpeme, señor, pero tal vez no sepa que está parado frente a un hidrante de incendios”. Como una película de Buster Keaton, mi vida está llena de percances y desastres evadidos. Una noche, mi taxista traía un Tesla y no podía encontrar el botón para abrir la puerta. Pero él no dejó de hablar —me contó que tiene un hermano ciego— y esperó hasta que llegué a la puerta del frente de mi casa. Aunque ya no podía verlo, agité la mano para despedirme.
 
En el aeropuerto, incluso el personal de la Administración de Seguridad en el Transporte abandona su postura gélida y me ayuda a pasar seguridad. Alguien con un chaleco a rayas me preguntó si sabía cuál era mi sala de espera. “Disfrute Atlanta”, dijo. Cuando vine a casa, una mujer vio que buscaba la fila para los taxis en La Guardia. “Camina detrás de mí”, me dijo. Cuando llegamos a la fila, el controlador me puso de inmediato en un auto e incluso se rio de mi broma favorita: “Espero no verte de nuevo”."


miércoles, 19 de abril de 2023

Mario Alonso Puig Lamento haberlo descubierto a los ...

En mi jornada de caminata suelo ver videos y el tiempo parece que trascurre mas de prisa, encontré unos de Mario Alonso Puig
 
 

 
"Mario Alonso Puig es un reconocido psicólogo y escritor español, conocido por su trabajo en el campo de la psicología positiva y el desarrollo personal. Es autor de numerosos libros sobre temas como la motivación, la creatividad, la resiliencia y la superación, que han sido traducidos a varios idiomas y han alcanzado una gran popularidad en todo el mundo. 
 
Además, Mario Alonso Puig es un destacado conferenciante y ha participado en muchos eventos y programas de radio y televisión, donde ha compartido su sabiduría y experiencia con un amplio público. 
 
De su currículum cabe destacar que ha sido fellow en Cirugía por la Universidad Harvard , miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York , formado en negociación en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la facultad de derecho de la Universidad Harvard , máster en dirección hospitalaria en el IESE y especializado en "coaching" e investigación sobre la inteligencia y el liderazgo. 
 
Si estás interesado en mejorar tu vida y alcanzar tus metas, sin duda Mario Alonso Puig es una figura a seguir y aprender de él puede ser muy beneficioso para tu crecimiento personal."
 
 
 

 
 
 

 
 
 



lunes, 17 de abril de 2023

CCUSG, Sonidos de una ambulancia


Qué significan los sonidos de una ambulancia: ¿cuándo se trata de una urgencia médica?


"El sonido agudo de una sirena de ambulancia nos puede poner los ‘pelos de punta’, pero todos sabemos que escucharla significa una emergencia médica, el problema es que no siempre existe una concientización de ceder el paso cuando hasta los segundos son valiosos para brindar auxilio. Qué significan los sonidos de una ambulancia: ¿cuándo se trata de una urgencia?
¿Qué es una emergencia médica?

Una urgencia médica es aquella situación que pone en riesgo la vida, el órgano o la función de una persona, por ello recibir la atención médica de inmediato puede salvar la vida, describe la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, entre ellas las siguientes:

Hemorragia que no cesa
Pérdida del conocimiento
Lesión en cabeza o columna
Vómitos severos o persistentes
Ingestión de sustancia tóxica
Problema respiratorios
Dolor torácico o en la parte superior del abdomen
Mareo, debilidad o cambio súbito en la visión

Ante alguna de estas situaciones, lo más recomendable es llamar al servicio de emergencias médicas, quienes dependiendo el tipo de emergencia médica, emitirán un sonido en la sirena de la ambulancia para cada tipo de ellas. 
 
¿Qué significan los sonidos de la sirena de una ambulancia?

Todos los vehículos de emergencia tienen sirenas diferentes diseñadas para hacer ruido y llamar la atención, por ejemplo, los vehículos de policía, ambulancias o camiones de bomberos. En el caso de las sirenas de ambulancia, poseen tres sonidos de emergencia con diferentes significados:

Sonido de sirena de ambulancia corto: significa que la ambulancia se acerca a un cruce de la calle, los automóviles deben detenerse para no causar un accidente.

Sonido de sirena de ambulancia largo: principalmente se utiliza en las carreteras o avenidas para advertir la presencia de una ambulancia, por ello el conductor debe darle prioridad al paso de la ambulancia.

Sonido de sirena de ambulancia intermitente: significa que hay mucho tránsito en el trayecto de la ambulancia que se dirige a cubrir un servicio

¿Qué significan las luces de la ambulancia?

Además del sonido que emite la sirena de la ambulancia, las luces son otro elemento que puede indicar una emergencia médica, por ejemplo, el rojo significa que peligra la vida de una persona, mientras que el amarillo se usa para llamar la atención del conductor y pedir precaución al paso.

Ahora que ya sabes qué significan los sonidos de una ambulancia, sé empático con la situación y cede el paso. Nunca sabes cuándo puedas necesitar el servicio de emergencia. ¡Cuídate mucho!"
 
 
Sonidos de una ambulancia
 
 


 

DW Documental El declive de los supermercados

 

 
 
"Durante décadas, las grandes cadenas de supermercados dominaron el mercado mundial de comestibles. Pero la dura guerra de precios y los gigantes digitales como Amazon y Alibaba están hundiendo al sector en una crisis cada vez más profunda. 
 
Desde la década de 1960, los grandes grupos de supermercados eran considerados indiscutibles. Sin embargo, desde hace varios años se encuentran en una profunda crisis. La competencia entre ellos es feroz. Recurren a métodos de negociación cada vez más agresivos a expensas de los proveedores, la agricultura y la producción, vulnerando muchas veces los límites del ordenamiento legal europeo. Pero esta encarnizada batalla comercial no es solo entre los propios consorcios: desde la entrada triunfal de gigantes digitales como Amazon y Alibaba, los supermercados han tenido que vérselas con nuevos actores que están invirtiendo exponencialmente en el sector de la alimentación. En Estados Unidos, Amazon abrió su propia cadena de supermercados para superar a sus rivales Walmart y Target, y conquistar el mercado estadounidense de comestibles. En China, Alibaba y JD.com invierten en diferentes áreas de la cadena de suministro de alimentos. Abren sus propias granjas avícolas y de frutas y verduras, reemplazando el trabajo humano por máquinas manejadas por inteligencia artificial. 
 
¿Qué impacto tendrá una revolución comercial de este tipo en las condiciones de trabajo, en la calidad de nuestros alimentos y en el futuro de nuestro planeta? En base a testimonios y documentos inéditos, este documental nos muestra desde dentro los templos del consumo y los entresijos, a veces turbios, de su modelo de negocio. "


Seminario Técnicas avanzadas de adiestramiento canino, 21- 22- 23- 29 y 30 abril 2023

 

 

 

 


 


 


domingo, 16 de abril de 2023

CCUSG, Hablemos claro sobre el Cotopaxi - pruebas de sistema de alerta temprana

 


 

 

 

Revise información en

CCUSG, Hablemos claro sobre el Cotopaxi - Municipio de Quito



CCUSG soy un Ciudadano de la Comunidad de la Urbanización San Gabriel, que comparto información que puede ser de utilidad, considerando que es imperativo que la Comunidad se organice para trabajar por su sector, se aplica a cualquier sector de cualquier ciudad.

Comparto temas que son de interés ciudadano, con etiqueta CCUSG