sábado, 5 de septiembre de 2026

En la Escuela de la vida

 

Mi amigo y compañero de colegio Mauricio Rosales comparte este texto de autor anónimo:

"En la Escuela de la vida, nadie te pregunta si quieres inscribirte. 
 
Basta con nacer y ya estás matriculado.
No hay uniformes ni pupitres asignados.
Y el año escolar, nunca termina.
Lo curioso es que, en esta Escuela, somos alumnos y Profesores.
 
Donde el gran maestro, es el tiempo: ese Profesor exigente, paciente y a veces severo. No avisa de los exámenes.

Un día te despiertas y ahí está el examen en el pupitre. Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen.
Algunas materias son fáciles:

* El amor,
* La amistad,
* La alegría.

Otras requieren más esfuerzo:

* La paciencia,
* La tolerancia,
* El perdón.

También hay materias que preferiríamos NO cursar: 
 
* el dolor,
* la pérdida,
* la soledad.,
* la enfermedad
* la traición
 
Pero es a través de ellas que el aprendizaje se profundiza,
 
El Director de la Escuela, es DIOS, tiene una forma muy particular de preparar las clases.
A veces enseña desde el cariño; otras, desde la dificultad.
Y así acumulamos calificaciones, sin una boleta impresa, pero con un registro invisible en nuestros corazones. 
 
En el conflicto, aprendemos a valorar la paz.
En la escasez, descubrimos lo suficiente.
Al presenciar la injusticia, practicamos la empatía. 
 
Y en la vida diaria, aprendemos el difícil arte de AMAR AL PRÓJIMO, un Curso, que algunos repiten durante años, sin llegar a dominar.
En esta Escuela, No hay vacaciones.
No suena la campana para terminar el día.
Cada día es una nueva lección.
 
Y quizás, el Diploma final sea la serenidad de mirar atrás y decir:
¡Aprendí!
Cometí errores, pero ¡aprendí!
Vive esta lección hasta el último capítulo.

AUTOR: Tú y nadie más que tú."
 
 
En este video se tiene la reflexión, invitación a invertir un tiempo.
 

 
Puede ubicar más reflexiones en: 
 

 
 
 

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