"¡Hace 54 años, cuando Clint Eastwood tenía 36, estrenó el clásico del oeste, "¡El bueno, el malo y el feo!".
El actor Eli Wallach murió en 2014 a los 98 años, mientras que Lee Van Cleef falleció en 1989 a los 64 años. El compositor de la pieza principal Ennio Morricone murió el 6 de julio de 2020 a la edad de 92 años.
Algunos recordarán la película y la historia. Pero para los que sienten curiosidad por cómo se ejecutaba este tema, será difícil de olvidar esa banda sonora de apertura que incluso se ha utilizado en varios comerciales de televisión. Fue creado usando la magia de un teclado electrónico.
Algunos recordarán la película y la historia. Pero para los que sienten curiosidad por cómo se ejecutaba este tema, será difícil de olvidar esa banda sonora de apertura que incluso se ha utilizado en varios comerciales de televisión. Fue creado usando la magia de un teclado electrónico.
Pero, ¿quién sabía que una mujer era la responsable del whaa whaa whaa y los silbidos? Disfruten de esta reliquia del pasado, de hace 54 años, que te trae el director.!". El actor Eli Wallach murió en 2014 a los 98 años, mientras que Lee Van Cleef falleció en 1989 a los 64 años. El compositor de la pieza principal Ennio Morricone murió el 6 de julio de 2020 a la edad de 92 años.
Algunos recordarán la película y la historia. Pero para los que sienten curiosidad por cómo se ejecutaba este tema, será difícil de olvidar esa banda sonora de apertura que incluso se ha utilizado en varios comerciales de televisión.
Algunos recordarán la película y la historia. Pero para los que sienten curiosidad por cómo se ejecutaba este tema, será difícil de olvidar esa banda sonora de apertura que incluso se ha utilizado en varios comerciales de televisión.
Fue creado usando la magia de un teclado electrónico.
Pero, ¿quién sabía que una mujer era la responsable del whaa whaa whaa y los silbidos? Disfruten de esta reliquia del pasado, de hace 54 años, que te trae el director."
Música de Ennio Morricone
"Un clásico entre los clásicos de las películas del Oeste, aunque es más correcto decir de los spaguetti western. El bueno, el feo y el malo cierra la llamada 'trilogía del dólar' que Sergio Leone rodó con Clint Eastwood en España e Italia. La primera fue Por un puñado de dólares, rodada en 1964; la segunda, La muerte tenía un precio, rodada en 1965; y la tercera, El bueno, el feo y el malo, rodada en 1966. Las dos últimas tienen guion de Luciano Vincenzoni y Ennio Morricone hizo la banda sonora de las tres, logrando un sonido único e inconfundible para este tipo de cine.
La película es la historia de tres pistoleros que, en medio de los ejércitos enfrentados en la Guerra de Secesión, se necesitan para localizar 200 000 dólares del ejército sudista enterrados por uno de sus soldados. Esta cinta tiene muchas curiosidades, entre ellas que el personaje de Clint Eastwood no tiene nombre. Nadie le mienta en la película, aunque sí se le reconoce como 'Hombre sin nombre' y con motes como ‘Rubio’ o ‘Manco’. Una de sus frases más míticas es: "Verás, en este mundo hay dos tipos de personas, amigo mío: Los que tienen armas cargadas y los que cavan. Usted cava".
Clint Eastwood no estaba muy convencido
Dicen que el actor terminó de leer el guion con un extraño sentimiento. Empezó la 'trilogía del dólar' de protagonista absoluto y la terminaba compartiendo protagonismo con Eli Wallach (El feo) y Lee Van Cleef (El Malo). "En la primera película fui el único protagonista. En la segunda lo compartí con otro actor. En esta tercera ya somos tres. ¿Qué haré en la próxima? ¿De séptimo de caballería?", le dijo al director. Este trío le permitió a Leone innovar a la hora de rodar y montar el duelo a tres bandas, quizá el más mítico del cine. Otra cosa que no le gustaba era fumar, pero su personaje hoy no se puede entender sin esos puros pequeños en la boca.
No es una secuela, es una precuela
Los espectadores más avispados van a darse cuenta enseguida que aunque El bueno, el feo y el malo no cierra la trilogía, ya que en realidad tiene lugar antes que las otras dos películas. Una pista: El personaje que interpreta Clint Eastwood se compra el famos0 poncho en los minutos finales, aunque ya se lo hemos visto en Por un puñado de dólares y La muerte tenía un precio. Un poncho comprado en España que no se lavó en todos los años empleados en rodar la trilogía. "Estaba realmente asqueroso", dijo Eastwood años más tarde.
La película es la historia de tres pistoleros que, en medio de los ejércitos enfrentados en la Guerra de Secesión, se necesitan para localizar 200 000 dólares del ejército sudista enterrados por uno de sus soldados. Esta cinta tiene muchas curiosidades, entre ellas que el personaje de Clint Eastwood no tiene nombre. Nadie le mienta en la película, aunque sí se le reconoce como 'Hombre sin nombre' y con motes como ‘Rubio’ o ‘Manco’. Una de sus frases más míticas es: "Verás, en este mundo hay dos tipos de personas, amigo mío: Los que tienen armas cargadas y los que cavan. Usted cava".
Clint Eastwood no estaba muy convencido
Dicen que el actor terminó de leer el guion con un extraño sentimiento. Empezó la 'trilogía del dólar' de protagonista absoluto y la terminaba compartiendo protagonismo con Eli Wallach (El feo) y Lee Van Cleef (El Malo). "En la primera película fui el único protagonista. En la segunda lo compartí con otro actor. En esta tercera ya somos tres. ¿Qué haré en la próxima? ¿De séptimo de caballería?", le dijo al director. Este trío le permitió a Leone innovar a la hora de rodar y montar el duelo a tres bandas, quizá el más mítico del cine. Otra cosa que no le gustaba era fumar, pero su personaje hoy no se puede entender sin esos puros pequeños en la boca.
No es una secuela, es una precuela
Los espectadores más avispados van a darse cuenta enseguida que aunque El bueno, el feo y el malo no cierra la trilogía, ya que en realidad tiene lugar antes que las otras dos películas. Una pista: El personaje que interpreta Clint Eastwood se compra el famos0 poncho en los minutos finales, aunque ya se lo hemos visto en Por un puñado de dólares y La muerte tenía un precio. Un poncho comprado en España que no se lavó en todos los años empleados en rodar la trilogía. "Estaba realmente asqueroso", dijo Eastwood años más tarde.
El rodaje en España
Sergio Leone rodó la película, como las dos anteriores: los exteriores en España y los interiores en los estudios Cinecittà de Roma. En España se utilizaron parajes de Almería, Madrid y Burgos, de esta provincia se utilizaron paisajes de San Pedro de Arlanza, Santo Domingo de Silos, Covarrubias y Carazo. En la Sierra de la Demanda, situada entre Burgos y La Rioja, existe una ruta para visitar los lugares que se ven en la película: el Puente de Langston en realidad es el río Arlanza y la misión de San Antonio es el Monasterio de San Pedro de Arlanza. A los pies del impresionante anfiteatro natural que forma la peña del Carazo en el curso medio del río Arlanza se instalaron las 5 000 tumbas que aparecen al final de la película. En Madrid se rodó en Hoyo del Manzanares y en Almería en el famoso desierto de Tabernas.
Sergio Leone rodó la película, como las dos anteriores: los exteriores en España y los interiores en los estudios Cinecittà de Roma. En España se utilizaron parajes de Almería, Madrid y Burgos, de esta provincia se utilizaron paisajes de San Pedro de Arlanza, Santo Domingo de Silos, Covarrubias y Carazo. En la Sierra de la Demanda, situada entre Burgos y La Rioja, existe una ruta para visitar los lugares que se ven en la película: el Puente de Langston en realidad es el río Arlanza y la misión de San Antonio es el Monasterio de San Pedro de Arlanza. A los pies del impresionante anfiteatro natural que forma la peña del Carazo en el curso medio del río Arlanza se instalaron las 5 000 tumbas que aparecen al final de la película. En Madrid se rodó en Hoyo del Manzanares y en Almería en el famoso desierto de Tabernas.
El cementerio de Sad Hill
Ese cementerio instalado en Santo Domingo de Silos, Burgos, se llamaba Sad Hill y este es el nombre de la asociación que ha querido reconstruirlo. Fue en 2014, de cara al 50 aniversario de la película. "Había que hacer algo gordo de cara al aniversario", dijo su impulsor, David Alba, a RTVE. Para resucitar el famoso cementerio hizo un crowfunding y le llegó dinero de distintas partes del mundo. En tan solo cuatro años llenaron el nuevo Sad Hill y tuvieron que hacer otro digital para acoger a nuevos padrinos. Sad Hill se puede visitar gratis de forma presencial o virtual a través de una app. La fascinación por este lugar llevó a Sergio Oliveira a rodar el documental Desenterrando Sad Hill.
Una mili de cine
Quién les iba a decir a los jóvenes que hacían la mili en Burgos aquel 1966 que iban a trabajar en una de las películas más famosas de la historia. La ayuda del Ejército español fue muy importante para el director, como recordaba Luisa Cowell, coproductora del documental. "El cementerio se lo construyó el Ejército a Sergio Leone para la película. Pero se lo construyeron de verdad, con empedrado de verdad y con tumbas. De la noche a la mañana les dijeron que tenían que ir a rodar una película, haciendo de extras y construyendo decorados como el cementerio; cada mañana se presentaban en el campamento de Hortigüela y un sargento del ejército les ordenaba vestirse de unionistas y confederados". También tuvieron que reconstruir el puente, ya que las dos primeras detonaciones no fueron buenas para rodar: una por floja y otra por hacerse antes de tiempo.
Calles para todos
Fueron muchos los lugareños que participaron como extras en el rodaje. Todos recibieron con alegría y orgullo la noticia, y todos recibieron con los brazos abiertos al equipo, sobre todo al director y actores protagonistas. En Almería se guardan muchos recuerdos más allá del Desierto de Tabernas con el poblado del Oeste. En Los Albaricoques, un pequeño pueblo que perteneces al término municipal de Níjar (Cabo de Gata, Almería) han bautizado varias calles con los protagonistas de la trilogía: Clint Eastwood, Giulio Petroni, Lee Van Clif y Ennio Morricone tienen su calle, y Sergio Leone tiene una avenida con su nombre. El director tiene, además, una calle en la ciudad de Almería.
El malo era el más cariñoso
Se dice que Lee Van Cleef (El Malo) fue el actor que más amable y atento se mostró con los figurantes y los vecinos de los lugares en los rodaban. Y se dice, además, que era el que más sed tenía, pero de cerveza. Hasta seis cajas de bebía al día. En una entrevista con El Español, Fabio Fava, que fue el segundo ayudante de dirección, recordaba que llegó a rodar borracho. "El propio director estaba tan preocupado por el alcoholismo de Van Cleef que nos dijo que lo único que se le ocurría para parar aquello era invitar a su esposa al rodaje. Aquello fue mano de santo. Su consumo de alcohol se redujo a dos cervezas diarias, contando la de la comida".
Una banda sonora icónica
Ennio Morricone hizo la banda sonora de las tres películas, pero la de El bueno, el feo y el malo es especial. El tema principal se asemeja al aullido de un coyote. Es una sencilla melodía de dos notas que se toca con un instrumento diferente para cada personaje: flauta para el bueno, voces para el feo y ocarina para el malo. Es una de las bandas sonoras más famosas de la historia del cine y entre sus temas destaca 'El éxtasis del oro', utilizada por Metallica, New Order y Ramones para sus conciertos. El álbum de la banda sonora, con 11 temas, se mantuvo en las listas durante más de un año, logrando la cuarta posición en la lista de álbumes pop de Billboard. Se han hecho varias versiones, pero la del neoyorquino Hugo Montenegro, hecha con el sintetizador Moog, es la que más éxito a tenido.
Ni una más, dijo Eastwood
Tras el rodaje de El bueno, el feo y el malo, Clint Eastwood decidió que era el momento de crear su propia productora y hacer así las películas que le gustaban. Pero Sergio Leone no se olvidaba de él y llegó a viajar a Los Ángeles para ofrecerle un el papel de Armónica en Érase una vez en el Oeste. Clint dijo que no y el personaje se lo ofrecieron a Charles Bronson, que enseguida dijo que sí. No sabemos si Eastwood se arrepintió, porque esta fue la mejor y más celebrada película de Sergio Leone.
Tarantino y Scorsese son fanes
El bueno, el feo y el malo es una de las películas favoritas de Quentin Tarantino, que ha llegado a declarar que es “la película mejor dirigida de todos los tiempos”. El spaguetti western y sobre todo el cine de Sergio Leone han sido referencias notables para algunas de sus películas, como Django desencadenado y Los odiosos ocho. Tarantino es el único director que adora el cine de Leone, Martin Scorsese considera El bueno, el feo y el malo "una obra maestra de la dirección". La película se emite en Días de cine clásico y está disponible gratis en RTVE Play.
Trilogía de dólares Orden de la película y conexiones explicadas | Screen Rant
"El icónico trío de spaghetti westerns del autor italiano Sergio Leone con Clint Eastwood – apodado extraoficialmente "the Dólares trilogía ": se ha convertido en una pieza esencial del panorama cinematográfico occidental. Aunque no se lanzaron como una trilogía, las películas están conectadas entre sí, y hay un mejor orden para verlas. Compuesto por los años 1964 Un puñado de dólares, 1965 Por unos cuantos dólares más y 1966 Lo bueno, lo malo y lo feo, el Dólares La trilogía ayudó a cambiar el enfoque de los cineastas y el estilo estético de todo el género occidental...."
"En la década de 1960, Almería, un paraje desértico al sur de España, se convirtió en el escenario inesperado de una transformación que marcaría la historia del cine. Fue allí donde un joven actor estadounidense, conocido principalmente por sus papeles en series de televisión, se unió al director italiano Sergio Leone para dar vida a lo que se convertiría en la legendaria Trilogía del Dólar. Clint Eastwood, entonces lejos de ser una superestrella de Hollywood, viajó a esta región árida y remota para filmar Por un puñado de dólares (1964), un western que redefiniría su carrera y lo convertiría en uno de los rostros más icónicos del cine.
Eastwood llegó a Almería sin imaginar que las duras condiciones de rodaje quedarían grabadas en su memoria y en la leyenda del cine. Bajo un calor abrasador y en un entorno casi inhóspito, la producción de la película estuvo marcada por el choque cultural y las dificultades logísticas. No obstante, el paisaje desértico almeriense, con sus montañas y llanuras polvorientas, se convirtió en un personaje más de la historia. Esta atmósfera contribuyó a la creación del famoso spaghetti western, un subgénero que dio un nuevo sentido al cine del oeste y marcó una era.
Sergio Leone, quien hasta entonces había trabajado en proyectos menos ambiciosos, decidió cambiar las reglas del juego, tomando inspiración de las películas de samuráis de Akira Kurosawa y dándole un tono más áspero y violento al género. Eastwood, con su característico ceño fruncido, mirada gélida y poncho, encarnó al antihéroe por excelencia: un pistolero sin nombre, moralmente ambiguo y movido por la conveniencia. Este papel, por el que cobró apenas 15.000 dólares, redefiniría su imagen para siempre y le permitiría poner la primera piedra sobre el que se acabaría convirtiendo su gran proyecto.
Eastwood llegó a Almería sin imaginar que las duras condiciones de rodaje quedarían grabadas en su memoria y en la leyenda del cine. Bajo un calor abrasador y en un entorno casi inhóspito, la producción de la película estuvo marcada por el choque cultural y las dificultades logísticas. No obstante, el paisaje desértico almeriense, con sus montañas y llanuras polvorientas, se convirtió en un personaje más de la historia. Esta atmósfera contribuyó a la creación del famoso spaghetti western, un subgénero que dio un nuevo sentido al cine del oeste y marcó una era.
Sergio Leone, quien hasta entonces había trabajado en proyectos menos ambiciosos, decidió cambiar las reglas del juego, tomando inspiración de las películas de samuráis de Akira Kurosawa y dándole un tono más áspero y violento al género. Eastwood, con su característico ceño fruncido, mirada gélida y poncho, encarnó al antihéroe por excelencia: un pistolero sin nombre, moralmente ambiguo y movido por la conveniencia. Este papel, por el que cobró apenas 15.000 dólares, redefiniría su imagen para siempre y le permitiría poner la primera piedra sobre el que se acabaría convirtiendo su gran proyecto.
El desierto que vio nacer una estrella
El éxito de Por un puñado de dólares fue solo el inicio. Siguieron La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966), consolidando la trilogía como un fenómeno cultural. El impacto de estas películas no solo fue económico y artístico; también redefinió cómo se percibían los westerns en la industria y cómo Eastwood, con su presencia magnética y economía de gestos, se convirtió en un icono del cine. Almería, a su vez, quedó inmortalizada en la retina de los cinéfilos como un espacio mítico donde se libraban los duelos más tensos del Viejo Oeste.
Aunque la experiencia de rodaje fue físicamente exigente para Eastwood, el actor siempre tuvo grandes palabras para la tierra andaluza. Una tierra a la que llegaría como un actor más y que abandonaría ya como una prominente estrella, que posteriormente se convertiría también en un director legendario, como Leone. En entrevistas retrospectivas, Eastwood reconocía que en algún momento quiso volver a Almería, pero distintas circunstancias lo fueron postergando.
La visión de Sergio Leone y su capacidad para captar la intensidad emocional a través de primeros planos y largas escenas de suspense contribuyeron al desarrollo del estilo único de Eastwood como actor y, posteriormente, como cineasta. “Sergio me enseñó mucho sobre el poder del silencio y la narrativa visual”, dijo en una ocasión, refiriéndose a las técnicas que más tarde influirían en su trabajo como director de películas galardonadas como Sin perdón y Gran Torino.
Aunque la experiencia de rodaje fue físicamente exigente para Eastwood, el actor siempre tuvo grandes palabras para la tierra andaluza. Una tierra a la que llegaría como un actor más y que abandonaría ya como una prominente estrella, que posteriormente se convertiría también en un director legendario, como Leone. En entrevistas retrospectivas, Eastwood reconocía que en algún momento quiso volver a Almería, pero distintas circunstancias lo fueron postergando.
La visión de Sergio Leone y su capacidad para captar la intensidad emocional a través de primeros planos y largas escenas de suspense contribuyeron al desarrollo del estilo único de Eastwood como actor y, posteriormente, como cineasta. “Sergio me enseñó mucho sobre el poder del silencio y la narrativa visual”, dijo en una ocasión, refiriéndose a las técnicas que más tarde influirían en su trabajo como director de películas galardonadas como Sin perdón y Gran Torino.
El nacimiento de Malpaso y un nuevo Eastwood
El legado del paso de Eastwood por Almería llega hasta estos días, en los que el actor y director presenta su 40º largometraje como cineasta, Jurado Nº2. No ambientado en el desierto, sino en un tribunal de Georgia (Estados Unidos), la película cuenta la historia de un hombre de familia que es citado como jurado para un juicio en el que él mismo resulta estar implicado. Surge ante él un gran dilema moral en la línea de las anteriores obras de Eastwood —El francotirador, Sully, Richard Jewell— que pondrá al protagonista (Nicholas Hoult) contra las cuerdas.
Cuarenta películas después, Clint Eastwood puede decir que le debe mucho a Almería, ya que la productora con la que financia todas esas obras nació precisamente en tierra española. El nombre, que deriva de una parcela que compró en Malpaso Creek, bien podría ser una metáfora de lo que le dijo su agente que podía ser su carrera si aceptaba irse a España para rodar un spaghetti western. El tiempo daría la razón a Eastwood, que tras el éxito con la Trilogía del dólar expandió la compañía y comenzaría a producir y dirigir películas bajo este sello, convirtiéndose en una de las productoras independientes más prestigiosas del cine.
A sus 94 años, y a la espera de si continúa su labor como cineasta, es indiscutible que Eastwood está en deuda con Almería, a pesar de que no haya podido saldarla con una visita, dada su edad. No obstante, la provincia sigue recordando con orgullo que por sus tierras pasó un día un joven y salió de ella como una leyenda, igual que el propio Eastwood no olvidará el lugar en el que comenzó a forjar su nombre en la historia del cine, y donde alumbró el gran proyecto que hoy día le permite seguir siendo la leyenda viva más grande de Hollywood. "
Cuarenta películas después, Clint Eastwood puede decir que le debe mucho a Almería, ya que la productora con la que financia todas esas obras nació precisamente en tierra española. El nombre, que deriva de una parcela que compró en Malpaso Creek, bien podría ser una metáfora de lo que le dijo su agente que podía ser su carrera si aceptaba irse a España para rodar un spaghetti western. El tiempo daría la razón a Eastwood, que tras el éxito con la Trilogía del dólar expandió la compañía y comenzaría a producir y dirigir películas bajo este sello, convirtiéndose en una de las productoras independientes más prestigiosas del cine.
A sus 94 años, y a la espera de si continúa su labor como cineasta, es indiscutible que Eastwood está en deuda con Almería, a pesar de que no haya podido saldarla con una visita, dada su edad. No obstante, la provincia sigue recordando con orgullo que por sus tierras pasó un día un joven y salió de ella como una leyenda, igual que el propio Eastwood no olvidará el lugar en el que comenzó a forjar su nombre en la historia del cine, y donde alumbró el gran proyecto que hoy día le permite seguir siendo la leyenda viva más grande de Hollywood. "
Sergio Leone dijo: "Solo eres un EXTRA": Lo que Clint hizo lo Convirtio en Leyenda
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